Por Carlos Batalla

El Dalai Lama pudo estar entre nosotros en junio de 1992, pero sus numerosos viajes lo impidieron. En ese tiempo viajó a Australia y al resto de Oceanía, incluso estuvo en Chile entre el 17 y 21 junio de 1992, en una visita privada. Sin embargo, como muestra de su deseo de estar en el Perú, el líder espiritual y político tibetano envió al Perú al “Sumo Pontífice de Buda”, Dombun Tulku Rimpoche. Años después cumplió con su palabra de visitarnos. En mayo de 2006, pudimos verlo en Lima y luego en Cusco. El Dalai Lama, lejos del escándalo de estos días al acosar a un niño, se paseó esa vez por la capital peruana con un mensaje de paz espiritual y hermandad entre todas las personas.

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