Módulos Temas Día
Módulos Tomas de Canal

Especiales

Así se vivían los carnavales en los años 50

carnavales

Con la entrada del Rey Ño Carnavalón se daba inicio al Corso de Carros Alegóricos. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)

En la década del 50, durante los tres días que duraban los carnavales, la vida comercial y política se paralizaba. Solo las tiendas de disfraces y ferias, ubicadas en el Centro de Lima, atendían hasta altas horas de la noche.

Cientos de personas iban en busca de chisguetes de éter, bolsas de pica pica, paquetes de talco, globos de todos los tamaños y rollos de serpentinas. Los disfraces más vendidos eran de marineros, piratas, gitanas, cadetes, pieles roja, cowboys, cowgirls, payasos, entre otros. No podían faltar las máscaras de animales.

carnavales

En 1955 el niño con el disfraz de Súper Ratón ganó el concurso organizado por el club Tennis San Miguel. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)

Provistos de serpentinas y pica pica, las familias de Chorrillos, San Miguel, Pueblo Libre y La Punta acudían a los bailes infantiles donde se premiaba a los disfraces más originales. De 04:00 p.m a 07:00 p.m los niños bailaban y jugaban con chisguetes de agua.

En Barranco el baile infantil se realizaba en el parque principal. Los niños asistentes recibían serpentinas, pica pica, galletas, caramelos y chocolates. Los mejores disfraces se llevaban a casa pelotas de fútbol, patinetas, triciclos y bicicletas.

carnavales

Los disfraces eran un reflejo de los personajes de películas y dibujos animados que estaban de moda en los años 50. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)

Las reinas de los carnavales

Los carnavales comenzaban con la elección de sus reinas, una por cada distrito. Todas las soberanas y sus damas de honor desfilaban en sus carros alegóricos por las calles del Centro de Lima.

La elección de la reina de los carnavales 1958 se desarrolló en el teatro Excelsior. En esa ocasión la gracia, belleza y encanto juvenil de la Reina de la Alegría, Matilde Guillot, hizo que fuera proclamada como soberana del carnaval. Hasta las fiestas tenían una reina. La actriz Gloria María Ureta Travesí, con apenas 14 años, fue elegida la Reina de los Artistas 1958 y presidió el baile realizado en el teatro Municipal.

carnavales

En 1955 Ena Hilbek Gabalda fue coronada Reina de Lima en los balcones del Palacio Municipal, adornado con guirnaldas y flores blancas. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)

El gran Corso de Carnavales

Desde las 4:00 p.m cientos de personas iban ubicándose en lugares estratégicos a fin de presenciar el Corso de Carros Alegóricos. Para las 6:00 p.m la multitud llenaba completamente el Paseo Colón, el Paseo de la República, el parque Neptuno, el jirón de la Unión, la plaza San Martín para terminar en la plaza de Armas. En la misma forma se hallaban colmadas las primeras calles del jirón Junín hasta la Plaza de la Inquisición; así como, las aceras de la avenida Abancay, hasta el Parque Universitario.

carnavales

Plano del recorrido del Corso en 1955. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)

Durante el recorrido se libraban batallas de flores, serpentinas y pica pica. La nota anecdótica la ponían las comparsas de gigantes y cabezudos. Los carros alegóricos pertenecían a empresas e instituciones como: las colonias china y japonesa, International Petroleum, fábrica Papelera de Paramonga, D´Onofrio, Jockey Club, Pisco Vargas, casa Oechsle, casa Ferreyros, entre otros.

carnavales

El día de los enamorados de 1956 coincidió con el corso de carnavales. El Comercio informó: “brillante éxito alcanzó el desfile de carros alegóricos.”(Foto: Archivo Histórico El Comercio)

Al terminar el desfile la ciudad se entregaba al baile en el Campo de Marte, plazas, parques, clubes sociales, teatros como el Segura y el Municipal. Las entradas a las fiestas costaban entre 30 a 100 soles. En 1955 la banda de músicos del Centro de Instrucción Militar del Perú amenizó el baile popular organizado en el malecón por la Municipalidad de Chorrillos. En San Bartolo se realizaron fiestas y el desfile del Ño Carnavalón. En La Victoria los vecinos bailaron en la plaza de Armas y en el parque El Porvenir. Y así los distritos del Rímac, Barranco, Pueblo libre, Magdalena del Mar realizaban fiestas y verbenas populares en locales y agasajaban a sus reinas.

carnavales

En 1958 dos brujas ingresan con sus escobas al baile del club Lawn Tennis de la Exposición. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)

Resguardando la seguridad estaba la policía que desplegaba un mayor números de efectivos. Los hospitales no tenían descanso por atender a las víctimas del juego brusco o del alcohol. Los bomberos en sus cuarteles estaban atentos a cualquier eventualidad como un incendio o un accidente de tránsito. Con el paso de los años la costumbre de celebrar los carnavales mañana, tarde y noche se fue reduciendo al juego con agua de los domingos.

SubirIr aúltimas noticiasIr a Somos
Ir a portada