Por Carlos Batalla

Bajo el cielo gris de una Lima que aún conservaba sus aires de ciudad señorial, un edificio de líneas modernas se alzó frente a la Alameda Grau, en La Victoria, como una promesa de justicia. Aquel 8 de diciembre de 1940 no fue una fecha cualquiera: fue el día en que el Estado entregaba al servicio del público el monumental Hospital Obrero de Lima, el más grande de Sudamérica.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: