Por Carlos Batalla

He liberado a la sociedad de una lacra… de un mal elemento”, exclamó Mario Poggi Estremadoyro ante la Policía, luego de haber estrangulado con una correa al presunto descuartizador de Lima, Ángel Díaz Balbín (ADB), quien al parecer se hallaba dopado o hipnotizado por el psicólogo. El luctuoso hecho aconteció la noche del doming 9 de febrero de 1986. Poggi había estado con el sospechoso dos días, a solas, con la venia de la Policía de Investigaciones del Perú (PIP), en un local en el Centro de Lima. Nadie imaginó lo que finalmente ocurriría.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: