Por Carlos Batalla

La Municipalidad de Lima se lo tomó muy en serio. El miércoles 23 de febrero de 1922, los vecinos de Lima votaron por una reina. Cierta nostalgia virreinal asomó en el acto, pero lo cierto fue que Clara Lucrecia Vargas Buenaño pasó de la ciudadanía común a una especie de limbo, de estado de gracia divina. Era la primera “Reina del Carnaval” elegida democráticamente o, al menos, con el visto bueno de la ciudad.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: