<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[El Comercio]]></title><link>https://elcomercio.pe</link><atom:link href="https://elcomercio.pe/arc/outboundfeeds/rss/category/bbc-news-mundo/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[El Comercio News Feed]]></description><lastBuildDate>Sat, 02 May 2026 05:47:26 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Por qué los chatbots de IA pueden estar volviéndote más tonto]]></title><link>https://elcomercio.pe/tecnologia/inteligencia-artificial/por-que-los-chatbots-de-ia-pueden-estar-volviendote-mas-estupido-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://elcomercio.pe/tecnologia/inteligencia-artificial/por-que-los-chatbots-de-ia-pueden-estar-volviendote-mas-estupido-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator><description><![CDATA[Con la creciente prevalencia de las herramientas de IA, hay algunos que se preguntan si están afectando nuestras capacidades cognitivas.]]></description><pubDate>Fri, 01 May 2026 14:44:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<ul><li><a href="https://elcomercio.pe/tecnologia/inteligencia-artificial/google-acuerda-ceder-su-ia-al-pentagono-pese-a-la-protesta-de-cientos-de-empleados-estados-unidos-noticia/">Google acuerda ceder su IA al Pentágono pese a la protesta de cientos de empleados</a></li><li><a href="https://elcomercio.pe/tecnologia/inteligencia-artificial/freepik-cambia-de-nombre-por-magnific-y-apuesta-por-la-ia-noticia/">Freepik cambia de nombre por Magnific y apuesta por la IA</a></li></ul><p><b>Varios investigadores advierten que a medida que los </b><a href="https://elcomercio.pe/noticias/inteligencia-artificial/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elcomercio.pe/noticias/inteligencia-artificial/"><b>grandes modelos de lenguaje</b></a><b> asuman más tareas cognitivas, habrá un costo que pagar por esta externalización mental.</b></p><q><b>MIRA: </b><a href="https://elcomercio.pe/tecnologia/inteligencia-artificial/turismo-en-ciudades-congestionadas-chatgpt-integra-servicio-para-planificar-viajes-sin-salir-del-chat-turismo-noticia/">Turismo en ciudades congestionadas: ChatGPT integra servicio para planificar viajes sin salir del chat</a></q><p>Cuando la investigadora Nataliya Kosmyna estuvo buscando pasantes, notó que las cartas de presentación que estaba recibiendo eran sospechosamente similares. Eran extensas, pulidas y, tras las presentaciones iniciales, a menudo saltaban a establecer una conexión abstracta y arbitraria con su trabajo.</p><p>Le resultó evidente que los candidatos estaban utilizando grandes modelos de lenguaje (LLM) -una forma de inteligencia artificial que impulsa a chatbots como ChatGPT, Google Gemini y Claude- para redactar sus cartas.</p><p>Al mismo tiempo, durante las clases en el campus del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Kosmyna -quien estudia la interacción entre los humanos y los computadores- empezó a observar que varios estudiantes estaban olvidando los contenidos más fácilmente de lo que ocurría hace unos años atrás.</p><p>Ante la creciente dependencia que hay de los LLM, la profesora tuvo la intuición de que podrían estar afectando la cognición de sus estudiantes y decidió profundizar en el asunto para entenderlo mejor.</p><h2><b>La preocupación</b></h2><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQYDCMBNGA2C2MZQKQZTEORUGA.jpg?width=2121&height=1414&auth=e4e686f74337523d838b5c5270eca85abd3d9975ebb3a0051a965ac7270a30c9&smart=true" alt="Una mujer y un hombre están trabajando en una habitación donde hay varias pantallas de computador con sistemas de IA. " height="1414" width="2121"/><p>La preocupación de investigadores como Kosmyna es que, si llegamos a depender de la IA en exceso, se podría afectar el lenguaje que utilizamos e incluso nuestra capacidad para realizar tareas cognitivas básicas. </p><p>Actualmente existe un creciente conjunto de investigaciones que sugieren que esta “descarga cognitiva” hacia la IA puede tener un efecto corrosivo en nuestras capacidades mentales. Las consecuencias podrían ser alarmantes e incluso contribuir al deterioro cognitivo.</p><p>Es bien sabido que las herramientas que utilizamos pueden modificar nuestra forma de pensar. </p><p>Con la llegada de Internet, por ejemplo, tareas que antaño requerían una investigación exhaustiva podían resolverse simplemente introduciendo una consulta sencilla en un cuadro de búsqueda.</p><p>A medida que se intensificó el uso de los motores de búsqueda, diversas investigaciones revelaron que nuestra propensión a recordar detalles disminuía; un fenómeno que se ha bautizado como “el efecto Google”. (Algunos, no obstante, sostienen que Internet actúa también como un sistema de memoria externa que libera a nuestro cerebro para dedicarse a otras tareas).</p><p>Sin embargo, actualmente hay una creciente inquietud ante la posibilidad de que, a medida que delegamos una parte cada vez mayor de nuestro pensamiento a los grandes modelos lingüísticos (LLM) y otras formas de inteligencia artificial, los efectos sobre nuestra memoria y nuestra capacidad para resolver problemas puedan agravarse. </p><p>Las herramientas de inteligencia artificial son capaces de componer poesía convincente, ofrecer asesoramiento financiero e incluso brindar compañía. </p><p>Asimismo, los estudiantes están delegando cada vez más sus propias tareas a estas herramientas de IA.</p><p>Diversos estudios han demostrado ya que los jóvenes podrían ser especialmente vulnerables a los efectos negativos que el uso de la IA puede ejercer sobre habilidades cognitivas fundamentales, tales como el pensamiento crítico. </p><p>Kosmyna, sin embargo, quiso profundizar aún más en el análisis de estos posibles efectos.</p><h2><b>Esfuerzo mental reducido</b></h2><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQYTCMBNGA2C2MZQKQZTEORUGE.jpg?width=2121&height=1414&auth=cdc5e36d304a25cd205a1f2298e9777ad4dd23ca27520097d534da55587a5dfd&smart=true" alt="Los estudiantes están delegando muchas de sus actividades a la IA." height="1414" width="2121"/><p>Ella y sus colegas del MIT Media Lab reclutaron a 54 estudiantes para redactar ensayos breves y los dividieron en tres grupos. </p><p>A uno se le indicó que utilizara ChatGPT. Un segundo grupo podía usar el buscador de Google, con los resúmenes generados por IA desactivados. El tercero no utilizó tecnología alguna. Se midieron las ondas cerebrales de cada estudiante mientras realizaban la tarea.</p><p>Los temas de los ensayos se plantearon deliberadamente de forma abierta, lo que significaba que la tarea requería muy poca investigación; las consignas incluían preguntas relacionadas con la lealtad, la felicidad o las decisiones que tomamos en nuestra vida cotidiana.</p><p>Los resultados aún no se han publicado en una revista científica, pero, no obstante, resultaron reveladores, según Kosmyna. </p><p>Aquellos que recurrieron únicamente a su propia mente mostraron un cerebro que estaba “en llamas”, evidenciando una actividad generalizada en muchas de sus áreas, según dijo la experta.</p><p>El grupo que solo utilizó el buscador mostró una actividad intensa en las zonas visuales del cerebro; sin embargo, el grupo que empleó ChatGPT presentó una actividad cerebral notablemente inferior: se redujo hasta en un 55 %.</p><p>“El cerebro no se quedó dormido, pero hubo mucha menos activación en las áreas correspondientes a la creatividad y al procesamiento de la información”, señala Kosmyna.</p><p>ChatGPT también afectó la memoria de los participantes. Tras entregar sus ensayos, los integrantes del grupo que utilizó la IA fueron incapaces de citar fragmentos de sus propios textos, y varios de ellos sintieron que no tenían ningún sentido de autoría sobre el trabajo realizado. </p><p>Otros estudios también han demostrado que las personas pierden capacidad para retener y recordar información cuando utilizan herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT.</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQZDCMBNGA2C2MZQKQZTEORUGI.jpg?width=1376&height=917&auth=b862e122ab49830d3d2669e83169634054ffeefc3e0c2c830491bf44a6d62928&smart=true" alt="Los investigadores tienen cada vez más inquietudes sobre los daños que la rápida adopción de la IA podría estar causando." height="917" width="1376"/><p>Si bien los hallazgos aún se encuentran en fase de revisión por pares, guardan similitud con los de otros estudios. </p><p>Una investigación realizada por expertos de la Universidad de Pensilvania sugiere que algunas personas experimentan lo que denominan “rendición cognitiva” al utilizar chatbots de inteligencia artificial generativa.</p><p>Esto implica que tienden a aceptar lo que la IA les dice con un escrutinio mínimo, e incluso permiten que esta interpretación prevalezca sobre su propia intuición.</p><p>Es posible observar efectos similares fuera del ámbito de los chatbots de IA, incluso en situaciones de vida o muerte. </p><p>Un equipo de investigación multinacional descubrió recientemente que los profesionales médicos que utilizaron una herramienta de IA para el cribado del cáncer de colon durante tres meses mostraron, posteriormente, una menor capacidad para detectar tumores sin la ayuda de la herramienta.</p><p>Delegar el trabajo a la IA conlleva también el riesgo de perder gran parte de la creatividad que genera obras originales, advierte Kosmyna. </p><p>Los ensayos que los estudiantes de su estudio redactaron con ChatGPT resultaron ser muy similares entre sí y fueron calificados por los profesores que los evaluaron como “carentes de alma”, al carecer de originalidad y profundidad, señala Kosmyna. </p><p>“Uno de los profesores llegó a preguntar si los estudiantes se habían sentado uno al lado del otro, dado lo sumamente parecidos que eran los ensayos”.</p><p>Si bien estudios como este ilustran los efectos a corto plazo que los modelos lingüísticos grandes (LLM) pueden tener en el cerebro, sus repercusiones a largo plazo resultan mucho menos claras. </p><p>El estudio realizado por Kosmyna y sus colegas ofrece un primer atisbo al respecto. </p><p>Cuatro meses después del estudio inicial, pidieron a los estudiantes que redactaran otro ensayo; sin embargo, en esta ocasión, se indicó a aquellos que habían utilizado ChatGPT que trabajaran sin el apoyo de un LLM. </p><p>La conectividad neuronal en sus cerebros resultó ser inferior a la de aquellos que habían realizado la transición en sentido inverso, lo cual podría sugerir que, en un primer momento, no se habían involucrado adecuadamente con los temas tratados.</p><h2><b>Deterioro cognitivo</b></h2><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQ2DCMBNGA2C2MZQKQZTEORUGQ.jpg?width=1024&height=679&auth=c588430bf97490bdaa22790807210e7075c4a5cee082815d2f197199d4cc988e&smart=true" alt="Se desconoce cuáles puedan ser los efectos que pueda tener el uso excesivo de LLM a largo plazo en las capacidades cognitivas." height="679" width="1024"/><p>Los grandes modelos de lenguaje (LLM) pueden ser una herramienta positiva para estimular el pensamiento, pero solo si no dependemos de ellos delegando nuestras tareas mentales en el proceso, asegura la neurocientífica computacional Vivienne Ming, autora de <i>“Robot Proof</i>“. </p><p>No obstante, le preocupa que esta no sea la forma en que la mayoría de las personas interactúa con esta tecnología.</p><p>Su razonamiento se basa en una investigación que llevó a cabo para su libro, durante la cual Ming le pidió a un grupo de estudiantes de la Universidad de Berkeley que predijeran resultados del mundo real, como el precio del petróleo. </p><p>Descubrió que la mayoría de los participantes simplemente había acudido a la IA y copiado la respuesta.</p><p>Midió la actividad de las ondas gamma en sus cerebros -un indicador del esfuerzo cognitivo- y se dio cuenta que mostraba una activación muy escasa. </p><p>Vale la pena reiterar que su investigación aún no ha sido publicada; sin embargo, a Ming le inquieta que, si sus hallazgos se ven confirmados por estudios posteriores, esto podría tener implicaciones a largo plazo. </p><p>Otras investigaciones, por ejemplo, han vinculado una actividad débil de las ondas gamma con el deterioro cognitivo en etapas avanzadas de la vida.</p><p>“Eso es realmente preocupante”, afirma Ming. “Si ese se convierte en el modo natural en que las personas interactúan con estos sistemas -y estamos hablando de chicos inteligentes-, es algo negativo”. </p><p>El pensamiento profundo, sostiene, es nuestro superpoder. </p><p>“Si no lo ejercitamos, las implicaciones a largo plazo para la salud cognitiva son sumamente significativas”.</p><p>Esto se debe a que, cuando dependemos de los LLM, se requiere muy poco esfuerzo cognitivo, pero Ming añade que precisamente lo que un cerebro sano necesita es esfuerzo cognitivo.</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQ2TCMBNGA2C2MZQKQZTEORUGU.jpg?width=1024&height=683&auth=90ba85f2570790198f6192eaef0df6a2a9bb454786ccd01b04d83e4a4d0713f0&smart=true" alt="Los expertos dicen que se puede moderar la manera en la que usamos la IA para evitar que afecte nuestra cognición." height="683" width="1024"/><p>Sin embargo, un pequeño subconjunto de participantes -menos del 10 %- trabajó de manera diferente y utilizó la IA como herramienta para recopilar datos que luego ellos mismos analizaron.</p><p>Estos individuos realizaron predicciones más precisas que los demás participantes y mostraron también una mayor activación cerebral.</p><p>Hace casi dos décadas, Ming predijo que, en un plazo de 20 a 30 años, íbamos a poder ver un aumento estadísticamente significativo en las tasas de demencia, directamente relacionado con nuestra excesiva dependencia de Google Maps. </p><p>“Mi intención era ser provocadora”, afirma Ming. “Si no tienes que pensar en cómo orientarte, entonces se producirá algún efecto detectable”.</p><p>Si bien no disponemos de datos sobre esta predicción exacta, el uso cada vez mayor del GPS se ha vinculado con un deterioro de la memoria espacial a lo largo del tiempo, según un estudio realizado con 13 personas a lo largo de tres años. </p><p>Además, una deficiente navegación espacial podría ser un posible predictor de la enfermedad de Alzheimer, de acuerdo con otro estudio.</p><p>Resulta evidente que, cuanto más activo se mantiene nuestro cerebro, mayor es su protección frente al deterioro cognitivo. </p><p>Por consiguiente -señala Ming-, los grandes modelos de lenguaje (LLM) no solo podrían mermar la creatividad, sino también perjudicar la cognición y, potencialmente, aumentar el riesgo de padecer demencia.</p><p>A medida que aumenta el uso de herramientas de IA, debemos trabajar con ellas de una manera que nos beneficie en lugar de perjudicarnos. </p><p>Ming sugiere que, en última instancia, el objetivo podría ser una forma de “inteligencia híbrida” en la que humanos y máquinas “aborden las tareas difíciles” de manera conjunta. </p><p>Con esto, ella quiere decir que primero debemos pensar por nuestra cuenta y utilizar las herramientas posteriormente para que nos desafíen, en lugar de simplemente permitir que respondan a nuestras preguntas.</p><p>Kosmyna coincide con este planteamiento y sugiere aprender las distintas materias sin recurrir a herramientas de IA en una primera etapa -a fin de sentar unas bases sólidas- para, solo entonces, considerar el uso de los grandes modelos de lenguaje (LLM).</p><p>Ming recomienda emplear lo que ella denomina la “instrucción némesis” para poner a prueba el razonamiento propio. </p><p>Este método consiste en pedirle a la IA que asuma el rol de un “enemigo acérrimo” o némesis y, a continuación, pedirle que explique detalladamente por qué nuestras ideas son erróneas y cómo podríamos corregirlas; de este modo, nos vemos obligados a defender y perfeccionar nuestros argumentos, en lugar de limitarnos a aceptar las respuestas que la herramienta nos ofrece.</p><p>Otra técnica que ella propone consiste en priorizar la “fricción productiva”, solicitando a la IA que se limite a proporcionar contexto y plantearnos preguntas, en lugar de facilitarnos las respuestas directamente. </p><p>Al poner a prueba este método -mediante la configuración de un bot de IA para que se abstuviera de dar soluciones-, observó que los usuarios mostraban un mayor grado de implicación y participación.</p><p>En definitiva, todos deberíamos mantenernos alerta ante los atajos cognitivos, algo que -tal como señala Kosmyna- “a nuestro cerebro le encanta”. </p><p>Evidentemente, para garantizar la salud cerebral a largo plazo, resulta indispensable que sigamos planteándonos desafíos constantes. </p><p>En este proceso, nuestra mente, nuestra creatividad y nuestra salud cognitiva saldrán beneficiadas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://elcomercio.pe/resizer/v2/3VJTZ7KASFDRZHOEJTBBM3KTQM.jpg?width=1201&amp;height=800&amp;auth=3d6c69ab4bfb6a5b0f769cd412419a4f67941207908b4de75e8d2767613e5788&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="800" width="1201"><media:description type="plain"><![CDATA[Grandes modelos de lenguaje como Grok, DeepSeek y ChatGPT son convenientes,  pero tienen un precio invisible al mermar nuestras capacidades cognitivas. (Foto: Justin TALLIS / AFP)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">JUSTIN TALLIS</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Por qué están muriendo tantas ballenas grises en las aguas de la bahía de San Francisco?]]></title><link>https://elcomercio.pe/tecnologia/actualidad/por-que-estan-muriendo-tantas-ballenas-grises-en-las-aguas-de-la-bahia-de-san-francisco-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://elcomercio.pe/tecnologia/actualidad/por-que-estan-muriendo-tantas-ballenas-grises-en-las-aguas-de-la-bahia-de-san-francisco-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator><description><![CDATA[La inusual presencia de ballenas en la bahía de San Francisco, en California, ha generado numerosos casos de fallecimientos de ejemplares. Los investigadores están tratando de entender a qué se debe el fenómeno.
            ]]></description><pubDate>Fri, 01 May 2026 13:21:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<ul><li><a href="https://elcomercio.pe/tecnologia/actualidad/las-aguas-calidas-se-acercan-a-la-antartida-y-amenazan-con-derretir-el-hielo-desde-abajo-noticia/">Las aguas cálidas se acercan a la Antártida y amenazan con derretir el hielo desde abajo</a></li><li><a href="https://elcomercio.pe/tecnologia/actualidad/el-calor-extremo-y-las-sequias-seran-cinco-veces-mas-frecuentes-al-final-del-siglo-noticia/">El calor extremo y las sequías serán cinco veces más frecuentes al final del siglo</a></li></ul><p><b>En la ventosa bahía de </b><a href="https://elcomercio.pe/noticias/san-francisco/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elcomercio.pe/noticias/san-francisco/"><b>San Francisco</b></a><b>, en California, destacan el famoso puente Golden Gate, puertos comerciales, puertos deportivos públicos y transbordadores. Pero más recientemente, una nueva presencia está llamando la atención de los lugareños: las </b><a href="https://elcomercio.pe/noticias/ballenas" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elcomercio.pe/noticias/ballenas"><b>ballenas grises</b></a><b> del Pacífico Norte Oriental.</b></p><q><b>MIRA: </b><a href="https://elcomercio.pe/tecnologia/actualidad/hay-huesos-por-todas-partes-los-cementerios-de-ballenas-que-transforman-las-profundidades-del-mar-turismo-noticia/">“Hay huesos por todas partes”: los cementerios de ballenas que transforman las profundidades del mar</a></q><p>Las ballenas han despertado el asombro, ya que los residentes y los investigadores ahora pueden observar de cerca cómo se alimentan, se reproducen e interactúan. También han generado una creciente inquietud: ¿por qué tantas de ellas están desnutridas y mueren?</p><p>En 2025 hubo un número récord de 21 ballenas grises muertas en la bahía de San Francisco. En lo que va de año, han muerto siete.</p><p>La bahía de 4.140 km² es el estuario más grande de la costa oeste de EE. UU. Antes de 2018, no se sabía que esta especie de ballenas se detuviera de forma estacional o habitual en la bahía, sino que la eludían en su ruta migratoria hacia Baja California, México, y de regreso al Ártico, según Josephine Slaathaug, quien dirigió un estudio reciente sobre la mortalidad de las ballenas grises en la bahía.</p><p>Las impresionantes ballenas grises tienen la migración anual más larga de cualquier mamífero, recorriendo aproximadamente entre 15.000 y 20.000 km de ida y vuelta para reproducirse.</p><p>“Es un nuevo hábitat que han elegido utilizar”, explica a la BBC la estudiante de posgrado de la Universidad Estatal de Sonoma y autora principal del artículo, señalando los años de fuerte disminución de sus presas en el Ártico.</p><p>Muchas de las que han aparecido en la bahía son machos adultos y juveniles que se dirigen al Ártico. Cabe destacar que las ballenas observadas están más delgadas de lo que sería normal en esta época del año, según explican Slaathaug y otros investigadores a la BBC.</p><p>“No tienen las reservas de energía necesarias para completar toda la migración de regreso al Ártico, por lo que es posible que el hambre las empuje hacia la bahía”, afirmó.</p><p>También han aparecido ballenas grises muertas o moribundas en el estado de Washington y en Oregón. Aunque no se incluyeron en el estudio de Slaathaug, los investigadores creen que los cambios en su comportamiento podrían estar relacionados.</p><h2><b>Varios factores a observar</b></h2><p>Si bien la falta de alimento puede estar empujando a las ballenas hacia la bahía, no es necesariamente la inanición lo que las está matando. En los últimos años, casi una quinta parte de las ballenas grises que han nadado hacia la bahía de San Francisco han muerto allí, por lo general tras ser embestidas por barcos, según el estudio de Slaathaug publicado en la revista <i>Frontiers in Marine Science.</i></p><p>El estudio de Slaathaug examinó cientos de fotografías de ballenas y cadáveres encontrados en la bahía desde 2018. Su equipo describió “una tasa de mortalidad muy preocupante en la bahía de San Francisco” que siguió aumentando en 2025, siendo las ballenas de la bahía muy susceptibles a los choques con embarcaciones.</p><p>Aun así, los investigadores afirman que merece la pena explorar los factores que provocan estas muertes. La bahía ofrece una oportunidad única para comprender mejor los patrones migratorios y cómo el cambio climático está modificando las rutas y el suministro de alimentos.</p><p>“Es triste ver una ballena muerta. Es aún más triste ver una ballena muerta a la que quizá hayas reconocido por haberla estudiado. Pero también hay mucho que podemos aprender”, afirmó Kathi George, cuyo equipo ayudó a Slaathaug en su investigación y en varias necropsias.</p><p>Las ballenas, dijo, pueden ser presagios de cambios más grandes bajo la superficie del océano.</p><p>El hecho de que los avistamientos y varamientos de ballenas hayan comenzado antes de lo habitual esta temporada -empezando con dos en enero, cuando el pico suele darse en abril- es motivo de preocupación, ya que indica que estas criaturas están en más apuros de lo que se pensaba inicialmente.</p><p>Slaathaug y sus colegas también han observado un número muy bajo de crías, lo que indica una baja tasa de natalidad. Eso podría significar que esta población no se está recuperando ni repuntando como lo ha hecho en épocas anteriores de declive poblacional.</p><p>“Eso, junto con la elevada tasa de mortalidad causada por el ser humano en esta zona, realmente lleva a los científicos a preocuparse y a buscar formas de encontrar soluciones”, afirmó Slaathaug.</p><p>Moe Flannery, coautora del estudio, dijo a la BBC que esta es la primera vez en décadas en que el problema parece inminente. Afirma que los científicos están aprendiendo a hacer que las aguas desde Alaska hasta México sean más seguras para las ballenas.</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GM4TEMZNGA2C2MRZKQ2TMORTHE.jpg?width=2121&height=1414&auth=472d29b3f8bc935c494478c6f2aebda37c1a04679e71d4257f57621e9996c115&smart=true" alt="Los choques de ballenas con embarcaciones en la bahía de San Francisco han sido un factor de riesgo." height="1414" width="2121"/><h2><b>Una población en crisis</b></h2><p>La población de ballenas grises que habita la costa oeste de Norteamérica no se considera en peligro de extinción. Sin embargo, su número ha descendido de 27.000 en 2016 a 12.500 en 2025, una disminución que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. ha calificado de “evento de mortalidad inusual”.</p><p>“Se trata de una crisis inmediata que hay que abordar, y este artículo es solo el primer paso para recopilar los datos científicos necesarios que sirvan de base para la conservación y la gestión de esta especie que se encuentra en peligro”, afirmó Flannery.</p><p>Ese peligro se vuelve inminente también para los seres humanos cuando una ballena gris de entre 30 y 40 toneladas comienza a flotar en la bahía, como ocurrió a principios de este año. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. remolcó el cadáver hasta una playa apartada para que George y su equipo realizaran una necropsia.</p><p>Pero, en un giro inusual de los acontecimientos, George explicó que su equipo aún no había llegado a la primera ballena cuando recibieron una llamada sobre una segunda que requería atención inmediata.</p><p>“Por desgracia, no teníamos dónde colocar a la ballena, así que salió flotando de la bahía”, afirmó.</p><p>Las aguas de la bahía están algo encerradas y relativamente congestionadas por grandes buques portacontenedores, transbordadores y puertos deportivos públicos, lo que aumenta la posibilidad de que una ballena -muerta o viva- colisione con una embarcación.</p><p>Existe la urgencia de “sacar a estas ballenas de las rutas de navegación lo antes posible”, afirmó Gary Reed, director de tráfico marítimo de la Guardia Costera de EE.UU. en San Francisco, quien colabora con George y una coalición de industrias para mantener el puerto seguro para las ballenas y otros animales salvajes.</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQYTEMZNGA2C2MRZKQ2TMORUGE.jpg?width=1024&height=768&auth=1af6ef7c4bf20301b6009a15273d5bab7330b6ee50bb949e7496393c96413dd7&smart=true" alt="Los expertos han registrado la muerte de ballenas por desnutrición en la bahía de San Francisco, incluso de ejemplares jóvenes." height="768" width="1024"/><p>La Guardia Costera y las compañías de transbordadores han implementado medidas de seguridad y se está formando a los capitanes para que dejen espacio a las ballenas, reduzcan la velocidad y comuniquen los avistamientos. Reed espera instalar pronto una cámara de infrarrojos en la isla Angel para vigilar a las ballenas que salen a la superficie por la noche y en zonas de mucho tráfico.</p><p>“Estamos dispuestos a probar cualquier cosa que se nos ocurra, a ver qué funciona”, afirmó.</p><p>Las ballenas grises ya han protagonizado una increíble recuperación anteriormente, sobre todo cuando Estados Unidos puso fin a la caza comercial e introdujo la Ley de Protección de Mamíferos Marinos a principios de la década de 1970, señaló Michelle Barbieri Lino, veterinaria especializada en fauna silvestre y quien no formó parte del estudio.</p><p>“Son una especie que nos hace sentir asombro por cómo estos animales pueden recuperarse de los factores de estrés y el impacto”, afirmó, señalando que las ballenas grises son criaturas inteligentes que probablemente estén probando la bahía como “un lugar para comer un tentempié” en su largo viaje de regreso al Ártico.</p><p>Esto, dijo, ofrece un rayo de esperanza.</p><p>“Si cuentan con las protecciones que necesitan en la bahía de San Francisco, este podría ser un lugar donde puedan crear con éxito una nueva parada para alimentarse que les ayude a completar su migración, volver de nuevo y prosperar”, afirmó Lino.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://elcomercio.pe/resizer/v2/PYDYQ5GD4FGC7PMORUGW2XT7VE.jpg?width=1200&amp;height=800&amp;auth=c5bade7debb993cefa63d5016a5cd34ced44f76ebdbf8ea2fa6ce8c300ed9a42&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="800" width="1200"><media:description type="plain"><![CDATA[En marzo, el cadáver de una ballena gris hembra adulta apareció flotando en la bahía de San Francisco, en California.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Kathi George / The Marine Mammal Center</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA["Mi padre me pedía perdón y me daba un alfajor después de abusar de mí": el testimonio de Sara Martínez, la hermana del joven uruguayo condenado por matar a su padre]]></title><link>https://elcomercio.pe/mundo/latinoamerica/caso-moises-el-testimonio-de-sara-martinez-la-hermana-del-joven-uruguayo-condenado-por-matar-a-su-padre-uruguay-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://elcomercio.pe/mundo/latinoamerica/caso-moises-el-testimonio-de-sara-martinez-la-hermana-del-joven-uruguayo-condenado-por-matar-a-su-padre-uruguay-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator><description><![CDATA[Sara Martínez cuenta cómo su padre abusó de ella, su madre y sus hermanos durante años y en qué circunstancias su hermano Moisés cometió el crimen que conmociona a Uruguay]]></description><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 13:24:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<ul><li><a href="https://elcomercio.pe/mundo/oriente-medio/iran-como-la-fabricacion-de-drones-convirtio-al-pais-en-un-actor-clave-de-la-industria-militar-global-estados-unidos-shahed-noticia/">Cómo la fabricación de drones convirtió a Irán en un actor clave de la industria militar global</a></li><li><a href="https://elcomercio.pe/mundo/asia/kim-jong-un-alaba-a-soldados-de-corea-del-norte-que-se-suicidan-para-no-ser-capturados-en-ucrania-rusia-noticia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elcomercio.pe/mundo/asia/kim-jong-un-alaba-a-soldados-de-corea-del-norte-que-se-suicidan-para-no-ser-capturados-en-ucrania-rusia-noticia/">Kim Jong-un alaba a soldados de Corea del Norte que se suicidan para no ser capturados en Ucrania</a></li></ul><p><i>Advertencia: las descripciones de este testimonio contienen imágenes perturbadoras</i></p><p><b>Carlos Martínez y Mercedes Pereira le dieron nombres bíblicos a sus seis hijos: Ana, Moisés, Sara, Zacarías, Joel y Ezequiel.</b></p><p>Los tres mayores vivieron más tiempo con el padre y comparten más recuerdos que los menores, es decir, más insultos, más palizas, más caricias en lugares inapropiados.</p><q>MIRA: <a href="https://elcomercio.pe/mundo/latinoamerica/marcos-campinha-panissa-como-la-policia-logro-atrapar-en-paraguay-a-un-asesino-que-cambio-de-identidad-y-llevaba-mas-de-30-anos-profugo-de-la-justicia-fernanda-estruzani-brasil-noticia/">Cómo la policía logró atrapar en Paraguay a un asesino que cambió de identidad y llevaba más de 30 años prófugo</a></q><p>En medio de la noche, <b>Carlos Martínez metía a sus hijos en la regadera y los dejaba durante horas bajo el agua helada.</b> O abusaba sexualmente de uno mientras los demás dormían en la misma sala.</p><p>Estos son algunos recuerdos de <b>Sara</b>, la única que se atrevió a denunciar a su padre cuando tenía 12 años, a finales de 2010, después de haberlo visto abusar de Ana, su hermana mayor.</p><p><b>Carlos Martínez acabó en prisión con una condena de tres años</b>, pero un año después fue liberado.</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQYTCMJNGA2C2MRZKQYDQORUGE.jpg?width=451&height=394&auth=5c2d813da70d41d7ae780d82affec53bb7b8b1de56150a44a02c1591a91f6a3b&smart=true" alt="Carlos Martínez era el padre de Sara y Moisés. (Cortesía de Sara Martínez). " height="394" width="451"/><p>Aunque la madre de los niños se negó a aceptarlo de vuelta en casa, Sara recuerda que su padre se convirtió en una sombra al acecho: se presentaba en la puerta del liceo cuando era adolescente y en la de su trabajo cuando era adulta.</p><p>Pero no todos sabían plenamente lo que cada miembro de la familia había sufrido en manos de aquel hombre.</p><p>En mayo del año pasado, la madre le confesó a <b>Moisés </b>que estaba aterrada porque su padre la estaba amenazando. Como prueba de los abusos, se sacó la dentadura postiza para demostrarle que<b> Martínez le había volado los dientes a golpes.</b></p><p><b>Moisés fue de inmediato a buscar a sus hermanas para preguntarles más sobre el padre: Ana confirmó que la había violado durante años, mientras que Sara le dijo que su padre le daba un alfajor después de cada encuentro sexual forzado.</b></p><p>Para entonces, los tres ya eran adultos: Ana tenía 31 años, Moisés 28 y Sara 26.</p><p>En medio del llanto, <b>Sara recuerda que su hermano también le confesó abusos que ella desconocía. </b>Aunque le pidió que no lo hiciera, <b>Moisés </b>decidió hablar con su padre para exigirle que les pidiera perdón y los dejara en paz.</p><p>Un día después de su conversación con Sara,<b> el domingo 25 de mayo de 2025, Moisés mató a su padre de 14 disparos.</b></p><p>Se quedó junto al cuerpo durante dos días, hasta que llamó a la policía para reportar el homicidio y esperar la llegada de los uniformados para asumir su responsabilidad por el crimen.</p><p>Casi un año más tarde, el viernes 10 de abril, la jueza María Noel Odriozola condenó a Moisés Martínez Pereira a 12 años de prisión, en una audiencia que los uruguayos siguieron en vivo a través de una transmisión de Youtube.</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQZDCMJNGA2C2MRZKQYDQORUGI.png?width=958&height=681&auth=9da664d9d5cb0c9bd18f75e7e4c88beb560a4d39f6451076195f67940bfd99a6&smart=true" alt="Moisés Martínez fue condenado a 12 años de cárcel. (Asociación de la Prensa Uruguaya)." height="681" width="958"/><p>Al anunciar su decisión, Odriozola explicó que había descartado concederle el perdón judicial que estipula el artículo 36 del Código Penal uruguayo cuando un homicidio ocurre bajo “intensa conmoción provocada por el sufrimiento crónico producto de violencia intrafamiliar”.</p><p>En vista de que nadie denunció a Carlos Martínez durante 15 años, la jueza argumentó que la familia no acudió a “ningún mecanismo de protección como solución primaria”, explica Rodrigo Rey, abogado de Moisés.</p><p>Sin embargo, Sara advierte que cuando lo hizo siendo una niña, fue revictimizada por el perito que la entrevistó, su padre cumplió apenas un tercio de la breve condena que recibió y nunca hubo protección para ella ni su familia posteriormente.</p><p>La sentencia generó conmoción y las protestas organizadas por los hermanos de Moisés desencadenaron un debate público en Uruguay sobre el rol del Estado en la violencia intrafamiliar. </p><p>Incluso el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, recibió a Ana y a Sara en una audiencia privada días después de la sentencia contra Moisés.</p><p>La defensa apeló para que se suspenda la condena. Mientras tanto, la jueza admitió que Moisés espere la decisión definitiva en prisión domiciliaria, monitoreado por las autoridades con una tobillera electrónica.</p><p><b>En este testimonio en primera persona, que fue editado para garantizar la claridad del relato, Sara Martínez cuenta la historia de su familia.</b></p><h2><b>Sara</b></h2><p>“Recordaba haberle tenido mucho pánico a papá en tercero de escuela. Pero cuando empecé a caer en una depresión y comencé terapia, se desbloqueó un recuerdo de jardín de infantes, o sea que tenía 4 o 5 años.</p><p>La casa era de madera y no teníamos habitaciones para nosotros, siempre dormíamos en cuchetas (literas) en una pieza de madera de dos por dos.</p><p>La primera situación de abuso que me pasa en esa pieza de madera ocurrió mientras mis hermanos estaban durmiendo. Mi padre estaba abusando de mí y tenía enfrente a mi hermano y al costado a mi hermana, con una impunidad tremenda.</p><p>No era un cuarto en sí, sino como si fuera el <i>living </i>o el comedor, que también se usaba de cuarto. En el otro lado de la cocina dormíamos nosotros en cuchetas. Él me sacaba de la cucheta y me llevaba a la parte donde él dormía.</p><p>Algo que me marca hasta el día de hoy es que cada vez que mi padre abusaba de mí, me pedía perdón llorando mucho. Al principio, yo intentaba creer que iba a cambiar. Pero llegué a contar hasta la vez 60 y dije: ‘Ya está, este tipo no va a cambiar más’.</p><p>La mayoría de los abusos se daban en la noche. Mi madre se iba de madrugada a trabajar en un supermercado y entraba muy temprano y yo ya sabía que iba a venir mi padre y era otra vez lo mismo. </p><p>Yo los contaba porque me decía que alguna vez me iba a animar a hablarlo.</p><p>Además de pedirme perdón, aparecía con un alfajor que me encantaba, de maní, chocolate y dulce de leche, y que ahora no lo puedo ni comer. Me sentía culpable, sentía que yo permitía que me abusara para comerme el alfajor.</p><p>Ahora me genera mucha bronca la palabra perdón, porque siento que lo tenés que utilizar cuando realmente tenés intenciones de que te disculpen y no solamente como lo usaba mi padre, que era para manipularme y para que yo no hablara.</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQ2DCMJNGA2C2MRZKQYDQORUGQ.jpg?width=899&height=1599&auth=de3036c69043edc1aa12d1333dc6be4e07ef1265f243cd6633d9be52dd56cb7a&smart=true" alt="La niña más grande es Ana, en el centro está Moisés y la bebé es Sara. (Cortesía de Sara Martínez)." height="1599" width="899"/><p>Y no sólo tengo recuerdos de abusos sexuales, sino también de torturas.</p><p>Yo no me olvido más de la primera vez que mi padre llegó del trabajo y yo no lo quería saludar porque le tenía mucho miedo y me dejó encerrada en el galpón hasta la madrugada, solamente porque no lo quise saludar.</p><p>De madrugada se levantaba y nos llevaba al baño, nos abría la ducha y nos dejaba bajo agua fría por horas o nos ponía pedregullos (grava o piedras pequeñas de construcción) y nos hacía arrodillarnos y quedarnos ahí a modo de castigo.</p><p>De eso tengo millones de recuerdos.</p><p>Antes de pegarle a mis hermanos, yo tenía como un trabajo asignado: cada vez que él llegaba de trabajar, yo tenía que limpiarle los pies y estar más de 40 minutos o una hora con sus pies apoyados encima de mis piernas.</p><p>No recuerdo una situación de abuso en la que estuviera mamá, él siempre esperaba a que ella se fuera… Aunque ahora pensándolo bien, también ocurrió una situación de abuso mientras estaba mi madre.</p><p>Cuando yo fui creciendo y él me hacía limpiarle los pies, me empezaba a tocar la vulva con el pie. Aprovechaba cuando mi madre se daba vuelta o estaba cocinando y lo hacía y se reía. Mirá... estoy desbloqueando más recuerdos.</p><p>Recuerdo hasta ir en moto y que mi padre agarrara mi mano para que yo le tocara el pene.</p><p>Mi sueño era vivir sin mi padre. Cuando yo era chiquita pensaba: ‘Guau, ¿cómo será estar sin él?’. Y por otro lado tenía otra Sara diciéndome: ‘No imagines eso porque nunca va a pasar’. </p><p>Era ese contraste de luchar contra mis pensamientos y mis ganas de hablar sobre el miedo que tenía a todo lo que generaba papá“.</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQ3DCMJNGA2C2MRZKQYDQORUGY.jpg?width=1006&height=1600&auth=fe2140255f5f729bd796776902e409528b0d60097006af6c556e4b56f5fc1c4f&smart=true" alt="Ana, Moisés y Sara sentados en la moto de un tío materno en Paysandú, en el norte de Uruguay. (Cortesía de Sara Martínez)." height="1600" width="1006"/><h2><b>Ana</b></h2><p>“Ahora conecto algunas cosas. Nosotros sentíamos diferencias con mi hermana. Él le compraba ropa o los championes (zapatillas) que ella quería. Nosotros podíamos estar con los championes rotos que a él no le importaba. </p><p>Ahora entiendo la manera de manipulación y de violencia hacia ella, como silenciándola.</p><p>De adolescente, a mi hermana le pasaba que cuando se iba al liceo, mi padre volvía y le decía: ‘¿Por qué estuviste en tal esquina? ¿Qué estabas haciendo? ¿Por qué hiciste esto a tal hora?’. Él sabía todos los movimientos, lo mismo con mi madre. </p><p>Era como un autoritarismo, no sé cómo hacía, la verdad. Era un control tremendo.</p><p>Mi hermana, siendo adolescente, empieza a tener su primer novio y mi padre llegó un día recontra enojado a mi casa porque había visto a mi hermana de la mano con su novio.</p><p>Mi hermana entró a casa, mi padre la empujó a la cama, se le tiró encima y la empezó a ahorcar. Yo la vi violeta y en ese momento pensé: ‘Tengo que hacer algo porque se muere’. Le dije: ‘Basta, la vas a matar’.</p><p>Él se dio vuelta y no me olvido más de su mirada de monstruo, como un ogro que me estuviera mirando. Me encajó tremenda patada, pero siento que gracias a eso hoy mi hermana está con vida porque él literal ese día la mataba".</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQ3TCMJNGA2C2MRZKQYDQORUG4.png?width=416&height=472&auth=f9cb84ddfc0c0781147a96fd2549e53596f3e462ab1c73a081685e537dacd901&smart=true" alt="Ana, en el centro, junto con sus hermanos menores Sara y Ezequiel. (Cortesía de Sara Martínez)." height="472" width="416"/><h2><b>La directora de la escuela</b></h2><p>“Yo pensé que solamente abusaba de mí, hasta que un día vi cómo abusaba de mi hermana y ahí fue cuando me animé a denunciar.</p><p>Era el último período de la escuela, ya era noviembre o diciembre, y yo ya después pasaba al liceo. Vi esa situación de abuso y dije: ‘Algo tengo que hacer’.</p><p>Entonces lo escribí en un papel. Me acuerdo que puse: ‘abuso sexual’ y se lo di a mi mejor amiga en ese momento. Ella también era chica y no entregó el papel, sino que otra compañera lo agarró y se lo llevó a la directora. </p><p>Allí es cuando empezó todo.</p><p>La directora me llamó. Yo en principio lo negué, porque tenía mucho miedo. Yo quería hablar, pero por otro lado no sabía lo que se me iba a venir.</p><p>Al otro día, cuando fui a la escuela, inició este proceso de declaración con tres personas que no sé muy bien quiénes eran, profesionales, y empezaron a indagar sobre los abusos.</p><p>Ellos ya habían detectado que la situación de abuso era intrafamiliar y en vez de sacarme enseguida, me dejaron volver a mi casa. Estuve tres días así, pensando un montón de cosas porque yo decía: ‘Si mi padre se entera, me mata. ¿Qué estoy haciendo?’.</p><p>Cada vez que abusaba de mí, mi padre también me decía que le iba a sacar un padre a mis hermanos (si hablaba). Entonces yo me sentía recontra culpable.</p><p>Por otro lado, había una Sara más razonable que decía: ‘No, esto que estás haciendo está bien y estás ayudando a tus hermanos a que no vivan más con este monstruo’.</p><p>Era esa mezcla de sentimientos y de mucho miedo: alivio por un lado y miedo por el otro. Fue muy difícil".</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQ4DCMJNGA2C2MRZKQYDQORUHA.jpg?width=2040&height=1530&auth=732066659bc383efe2e48ee0190a51f305926db4a35bc5442a51dad92bb7188b&smart=true" alt="Mercedes Pereira, madre de Sara y sus hermanos, celebrando el cumpleaños de su hijo menor después de que su esposo fue detenido por la denuncia. (Cortesía de Sara Martínez)." height="1530" width="2040"/><h2><b>El perito</b></h2><p>“En la escuela llamaron a mi madre y le dijeron lo que había pasado. Me acuerdo que entré a una salita y ahí mamá lloraba un montón y me trasladaron al hospital.</p><p>Fue horrible. La segunda experiencia más traumática fue con el perito. </p><p>Me hicieron pasar a una sala con mi hermana, que era menor y yo quería que se animara a hablar. El perito me puso una regla y me pidió que le marque el tamaño del pene de mi padre.</p><p>Yo me puse a llorar mucho, empecé a llamar a mamá y mi hermana me agarró la mano. Y él me decía riéndose: ‘Dale, decilo, que a las mujeres que están acá les encanta’, haciendo alusión a mi hermana y a otras dos mujeres que estaban ahí, que yo no sé qué rol cumplían.</p><p>También me preguntó cómo era el semen de mi padre. Todo eso para saber si el abuso había sido real cuando yo ya venía de tres días en la escuela de hablar de las situaciones que pasaba con mi padre.</p><p>No era la manera. Cuando una se anima a denunciar una situación de violencia sexual, lo que menos tienen que hacer es ponerle un varón. En ese momento, con 12 años, yo entendía que estaba mal que me pusieran un varón.</p><p>También entendía que las preguntas que me estaban haciendo eran horribles.</p><p>Vos no entendés que eso que te está haciendo tu padre no está bien. Lo empezás a comprender más de grande. Es exigirle a un niño o una niña que se anime a denunciar una situación cuando ni siquiera sabe bien qué es lo que está pasando.</p><p>Tu cabeza se desarma. Vos decís: ‘¿Qué está haciendo mi padre? ¿Mi propio padre me está tocando?’. Me marcó mucho esto, me sigue costando hasta ahora.</p><p>Encima del abuso, mi padre se sentía con la libertad de hacer comentarios todo el tiempo sobre mi cuerpo: que cuando fuera grande iba a tener unos senos lindos, de que me iban a crecer pelos como le crecían a él. </p><p>Todo eso mientras transcurrían las situaciones de abuso. Era aberrante".</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GQ4TCMJNGA2C2MRZKQYDQORUHE.png?width=799&height=678&auth=5b9198af28e8485a245baa159aa9de0452fbee4d52684db95b0443652134f9c1&smart=true" alt="Sara, a la izquierda, como abanderada en su escuela el mismo año en que denunció a su padre. (Cortesía de Sara Martínez)." height="678" width="799"/><h2><b>El padre</b></h2><p>“Mi padre fue un monstruo. En su discurso para la escuela, él era un pobre tipo desamparado que se había ido de su casa cuando era adolescente porque su propio padre había abusado de su hermana. </p><p>Por eso nosotros nunca conocimos a nuestro abuelo paterno, porque él nos dijo indignadísimo que se fue de la casa porque su padre abusó de su hermana y él terminó haciendo lo mismo con nosotras.</p><p>Una de las cosas que a mí también me lleva a denunciar es la bronca que le junté por esa indignación que él traía cada vez que pasaba algo contra un niño o una niña.</p><p>Íbamos a la iglesia evangélica y él era como el mejor cristiano, el mejor hijo de Dios, el hijo perfecto, el que iba todos los domingos con sus hijos y lloraba arrepentido, nos abrazaba, pedía perdón por sus pecados.</p><p>Esa era la imagen de mi padre, el mejor padre del mundo. </p><p>Cuando fueron a capturar a mi padre, se dio a la fuga y lo detuvieron al tercer día.</p><p>Él declaró que hacía lo que hacía porque sabía que tocando a una de sus hijas era la manera de lastimar a mi madre. Ese fue su argumento.</p><p>Y como lloraba arrepentido, le dieron tres años nada más. Para mí era muy poco porque yo era consciente de que mi padre había abusado de mí más de tres años. Y encima después redujeron la pena. </p><p>Para mí se caía un poco de maduro que si había un padre que estaba abusando de una hija, seguramente estaba abusando del resto de sus hijos.</p><p>Cuando estuvo en la cárcel, sé que mi padre llamaba a mi hermana para decirle que si hablaba, mi madre iba a aparecer muerta.</p><p>Después de que salió de la cárcel, mi hermano (Moisés) intentó revincularse con él. Es como esa necesidad de tener un papá y de pensar que él había cambiado.</p><p>Yo lo que hice fue alejarme. Le pedí a mis hermanos que si ellos iban a tener contacto con mi padre, no me lo nombraran más, porque para mí era una persona que representaba mucho dolor".</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GUYTCMJNGA2C2MRZKQYDQORVGE.png?width=702&height=639&auth=8b434deeaf7a105f01b815ba2edc1e8a84662ea4ac840a8e19e83528b14df7ea&smart=true" alt="Moisés, Ana y Sara ya más grandes. (Cortesía de Sara Martínez)." height="639" width="702"/><h2><b>La madre</b></h2><p>“La relación con mamá cambió. Aunque nos quedábamos casi todo el día solos porque ella tenía que trabajar, compartíamos un poco más cuando llegaba. </p><p>No estábamos con ese miedo de que sabíamos que iba a llegar papá.</p><p>Empezamos a ir al parque; empezamos a tener nuestra primera navidad, que con nuestro padre tampoco podíamos por la religión. Empezamos a tener Reyes, a festejar nuestros cumpleaños.</p><p>Empezamos a vivir porque los años anteriores estuvimos sobreviviendo.</p><p>Recuerdo un día que me marcó mucho de chiquita. Entré a casa porque sentí llantos y mi madre estaba colgada. Mi padre la levantó el cuello, me acuerdo patente de ver sus pies en el aire y yo salí llorando porque pensé que mamá no iba a vivir más.</p><p>Cuando volví, en cuestión de minutos, mi padre estaba sentado con ella tomando mate. Yo no entendía nada, pero claro, mi madre no podía escapar de ese círculo de violencia. </p><p>Ahora conecto muchas situaciones de ver a mi mamá con la cara hinchada. Muchas veces ella se tapaba con una bufanda negra y nos decía que se había sacado una muela, siempre nos buscaba alguna excusa.</p><p>Pero éramos conscientes del maltrato de mi padre hacia ella, no de todo lo demás, de las violaciones y de que una vez ella perdió un embarazo.</p><p>Mi padre la hizo abortar. Le puso la rodilla encima de la panza y de noche mi madre perdió el embarazo. Ella siempre culpó al médico porque él le decía que había sido culpa del médico y después se acordó de ese momento.</p><p>Mamá me contaba que iba a consulta y él le decía que tenía que abortarme. Ella le pidió al médico que le dijera a mi padre que el embarazo estaba muy avanzado y que no se podía hacer".</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GUZDCMJNGA2C2MRZKQYDQORVGI.jpg?width=1984&height=1488&auth=6f7e7fed886fb14bf5136e8268fe036266763d094efa2098ef0a60eceef5c77f&smart=true" alt="Mercedes Pereira en el centro, de negro, junto con sus hijos. (Cortesía de Sara Martínez)." height="1488" width="1984"/><h2><b>El pastor</b></h2><p>“Cuando mi padre salió de la cárcel, el propio pastor de la iglesia le prestó un lugar para vivir.</p><p>Lo primero que hizo fue ir a buscarme al liceo. Yo quedé choqueada porque no sabía que mi padre podía salir antes. Me acuerdo que tuve que mirar dos veces para ver que era real, que era él el que estaba ahí. </p><p>No lo podía creer.</p><p>Él de nuevo intentó pedirme perdón. Íbamos a la iglesia y nos decían que la única manera de sanar era perdonando todo y que no era nuestro padre el que había abusado de mí, que era un demonio que se había metido en él.</p><p>El pastor de la iglesia dijo eso y ese discurso me terminó comiendo en ese momento. Después no quería volver al liceo porque no me lo quería encontrar.</p><p>Se dio una situación con él donde yo lo termino viendo porque supuestamente había tenido un accidente por mi culpa y se estaba por morir. </p><p>Él me pidió perdón llorando otra vez y de nuevo intentó abusar de mí. Ese fue mi límite. Dije: ‘Nunca más’.</p><p>No lo volví a denunciar porque no quería pasar otra vez por el proceso que había pasado".</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GUZTCMJNGA2C2MRZKQYDQORVGM.png?width=411&height=217&auth=878dadecb82c70233924d00936a18fcace36715f86fd524509197dccea095f4f&smart=true" alt="Sara junto con sus hermanos años después de que su padre abandonara la casa. (Cortesía de Sara Martínez)." height="217" width="411"/><h2><b>Moisés</b></h2><p>“Con Moi hubo un ensañamiento. Si a nosotras nos daba con un látigo cinco veces, a Moi le daba 20 veces con el látigo.</p><p>Hay muchas cosas que nos fuimos enterando en el juicio. Hubo un psicólogo, que era un perito, que confirmó que sí hubo situaciones de abuso hacia él. </p><p>Como era carpintero y albañil, mi padre dejaba a mi hermano trabajando hasta horas de la madrugada en el galpón.</p><p>Moi tiene una cicatriz (en la cara), que es donde tiene un tatuaje de una cruz. Eso fue un martillazo que mi padre le pegó.</p><p>Me acuerdo un día que llegué de la escuela y no encontraba a Moi. Me fui al galpón y Moi estaba arrodillado, llorando. </p><p>Tenía una remera blanca y cuando se la levantó, en la espalda tenía todas las marcas de los golpes que le había dado mi padre.</p><p>Moi nunca se resistió, le tenía mucho miedo a mi padre. Era como omnipresente, hasta cuando no estaba generaba terror.</p><p>Yo no dimensioné las secuelas que quedaron en él. Por ejemplo, le pasa que si ve unos zapatos de construcción, le genera mucho miedo porque le hacen acordar a mi padre.</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GU2DCMJNGA2C2MRZKQYDQORVGQ.png?width=551&height=330&auth=9d175cb82c83b0aad1ec462475097d3f8b393e7e044eaed2a1a2fc7724399c95&smart=true" alt="Moisés sufrió severos castigos físicos a manos de su padre cuando era niño. (Cortesía de Sara Martínez)." height="330" width="551"/><p>Lo que pasó el año pasado es que mi madre vivía en Paysandú (en el norte del país). Mi hermano Moi fue de visita y la vio mal.</p><p>Le preguntó qué le pasaba y mi madre le contó que mi padre le había dicho a mi hermana que tenía intenciones de mudarse a Paysandú y quería reclamar la tenencia de mi hermano más chico, que tiene 15 años.</p><p>Mi madre se puso a llorar mucho y se sacó toda la dentadura. Nosotros sabíamos que era postiza y eso a Moisés lo dejó choqueado: la impresión de ver a su madre sin dientes y el pánico que tenía de que mi padre se apareciera.</p><p>Mi hermano volvió un viernes a Montevideo, habló conmigo y habló con mi hermana. Ella le confirmó que los abusos habían sido reales. </p><p>Había muchas cosas que yo no las había hablado ni con mi terapeuta. Fue como poner a dos niños a contarse las situaciones de violencia que habían vivido y las secuelas que quedaron.</p><p>Yo nunca lo había visto llorar de esa manera. Me decía: ‘Hermana, me duele mucho el pecho’. Esas 48 horas previas fueron como un <i>boom </i>de información para él".</p><img src="https://elcomercio.pe/resizer/v2/GU3DCMJNGA2C2MRZKQYDQORVGY.jpg?width=2040&height=1530&auth=0d776f4e43fb49ae3644eeeebd00114e7490e6fc7321a84420398045ad26c882&smart=true" alt="Sara y sus hermanos hicieron parcantas y convocaron protestas en apoyo a Moisés durante el juicio. (Cortesía de Sara Martínez)." height="1530" width="2040"/><p>“Mi hermano estaba en una situación de colapso. Lo último que me dijo ese sábado fue: ‘Hermana, llévame al parque a jugar’. </p><p>Cuando mi padre estaba preso, mi madre nos empezó a llevar al parque.</p><p>Él quería ver a mi padre para que nos pidiera perdón, que nos diera una explicación y decirle que no se apareciera nunca más.</p><p>Yo le conté muchas cosas a Moi ese día, como para decirle de lo que mi padre era capaz. Mi intención era que no fuera, pero terminó yendo igual y ahí se dio el desenlace.</p><p>Mi cuñado me avisó que Moi había matado a papá y ese día yo saqué a esa niña interior que siempre quiso gritar la mierda que había sido mi padre.</p><p>Mi hermana llegó antes. Si bien el cuerpo estaba cuando llegué, no lo vi, no quería verlo. A mi hermano ya se lo habían llevado.</p><p>Cuando nos llevaron a Homicidios a declarar, él estaba en una celda donde no pudimos verlo, pero me mandó a decir que ya me podía comer el alfajor en paz".</p>]]></content:encoded><media:content url="https://elcomercio.pe/resizer/v2/2Z565IMDZRGKZFZQXTWU7M4FHE.jpg?width=643&amp;height=362&amp;auth=1a073f95a39fab21810f604e89e344b9465e40ad0bb2b5703341bf2210dfc3d3&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="362" width="643"><media:description type="plain"><![CDATA[Moisés y Sara Martínez fueron abusados y torturados por su padre durante años. (Cortesía de Sara Martínez).]]></media:description></media:content></item></channel></rss>