En verano, la pérdida de líquidos a través del sudor aumenta, lo que eleva el riesgo de deshidratación. Para contrarrestarlo, además de beber agua, es importante consumir frutas y verduras ricas en agua, ya que no solo ayudan a reponer líquidos, sino que también aportan nutrientes esenciales para el bienestar.
En verano, la pérdida de líquidos a través del sudor aumenta, lo que eleva el riesgo de deshidratación. Para contrarrestarlo, además de beber agua, es importante consumir frutas y verduras ricas en agua, ya que no solo ayudan a reponer líquidos, sino que también aportan nutrientes esenciales para el bienestar.
Por Milenka Duarte

El verano está aquí y, con él llegan los días largos y el sol radiante que nos invitan a disfrutar al aire libre. Sin embargo, esta época del año trae consigo uno de los retos más importantes para nuestra salud: mantenernos hidratados. Según explicó Kate Patton, dietista de Cleveland Clinic a Bienestar, durante esta temporada la pérdida de líquidos a través del sudor aumenta debido al calor, elevando el riesgo de deshidratación. Básicamente, cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que ingiere, pueden aparecer síntomas como sed excesiva, fatiga, mareo y confusión, lo que altera el funcionamiento normal del organismo.