El hambre emocional es el impulso de comer en respuesta a emociones, en lugar de hacerlo por una necesidad fisiológica. Este tipo de hambre se manifiesta cuando las personas buscan alimentos para gestionar sentimientos, como el estrés, la ansiedad, la tristeza, el aburrimiento, la soledad o incluso la alegría. A menudo, suelen ser comidas altamente calóricas y poco nutritivas que proporcionan una sensación temporal de consuelo o placer.
El hambre emocional es el impulso de comer en respuesta a emociones, en lugar de hacerlo por una necesidad fisiológica. Este tipo de hambre se manifiesta cuando las personas buscan alimentos para gestionar sentimientos, como el estrés, la ansiedad, la tristeza, el aburrimiento, la soledad o incluso la alegría. A menudo, suelen ser comidas altamente calóricas y poco nutritivas que proporcionan una sensación temporal de consuelo o placer.
Por Milenka Duarte

Alguna vez te ha pasado que, llegas a casa después de un día largo y estresante de trabajo o simplemente te sientes muy aburrido, ansioso o abrumado que, prácticamente sin darte cuenta y de forma inmediata, te encuentras comiendo una barra de chocolate, unas galletas o una bolsa de papas fritas, pese a no tener hambre, pero hay algo dentro de ti que está buscando consuelo con cada bocado que vas dando a estos alimentos.