La relación entre los videojuegos y la salud mental es compleja y multifacética. Un nuevo estudio sugiere que los videojuegos pueden tener tanto efectos positivos como negativos en el bienestar mental, dependiendo de diversos factores, como la cantidad de tiempo de juego, el tipo de consola, etc.
La relación entre los videojuegos y la salud mental es compleja y multifacética. Un nuevo estudio sugiere que los videojuegos pueden tener tanto efectos positivos como negativos en el bienestar mental, dependiendo de diversos factores, como la cantidad de tiempo de juego, el tipo de consola, etc.
Por Milenka Duarte

En la actualidad, los videojuegos se han convertido en una de las formas de entretenimiento más populares y accesibles del mundo. Desde los más pequeños hasta los adultos, millones de personas dedican parte de su día a sumergirse en mundos virtuales llenos de desafíos y aventuras. Sin embargo, durante décadas, estos han sido objeto de debate debido a su influencia en la salud mental. Las preocupaciones sobre las adicciones y su impacto en las relaciones sociales han dominado la narrativa, proyectando una imagen predominantemente negativa. No obstante, un reciente estudio publicado en la revista Nature Human Behaviour desafió esta visión al revelar que los videojuegos pueden mejorar el bienestar mental cuando se usan de manera moderada.