Redacción EC

Unir la a las áreas sociales es una forma de aprovechar el espacio. Tener los ambientes integrados los hace ver más amplios y luminosos. Cuando el ambiente es grande, una forma de lograrlo es con una isla, que puede reemplazar al comedor principal o hacer las veces de barra de bar.

Para instalarla sin que el lugar no luzca abarrotado, la cocina debe tener al menos 6m2, pues la isla mide como mínimo 70 cm de ancho. Se aconseja dejar una distancia de, al menos, 80 cm entre los muebles de pared y la isla. Si hay equipos de cocina con puertas grandes, considera una separación de entre 1 y 1,20 m.

Punto de color

La unidad entre los espacios también se consigue al replicar en la cocina los materiales, tonos y texturas que priman en las áreas sociales. Se debe manejar un mismo lenguaje para que no se sienta que los ambientes están disociados entre sí.

Si tienes piso de porcelanato, cerámico o cemento pulido en las áreas sociales, es posible extenderlo a la cocina. Otro recurso es utilizar mobiliario que tenga los mismos colores.

Con personalidad

Si por el contrario buscas destacar la cocina, píntala de un color que contraste con el resto de los ambientes. También es posible apelar a la iluminación para acentuar esta área, colocando dos o tres luminarias colgadas sobre la barra.

Si solo dispones de una zona aproximada de 4m2 para desarrollar tu cocina, apuesta por una kitchenette. Son ideales en departamento pequeños. Suelen ser muebles bajos y altos que van en una sola pared, acondicionados con un lavatorio, hornilla, microonda y frigobar. Si deseas que pase desapercibido, ocúltalo completamente detrás de puertas corredizas o plegables.

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