Brasil 2014: los extraños que dejaron gran impresión en octavos
Brasil 2014: los extraños que dejaron gran impresión en octavos

El no solo es de o . También existen otro tipo de jugadores, quizás poco conocidos para el público en general, pero cracks al fin y al cabo. En esta ocasión, destacamos el trabajo de cinco de ellos que dejaron grata impresión en octavos de final de . De estos, solo uno continúa en competencia: el costarricense .

1. Peter Odemwingie. Un tiempista. Resolvió con sabiduría cuando le tocó comportarse como mediocampista o delantero. Y atado a cumplir obligaciones defensivas. Un jugador con clase para el toque. Supo cuándo ceder en corto y cuándo en largo. A los 32 años, demostró ser uno de los baluartes del equipo de Nigeria, eliminado en octavos tras caer 2-0 frente a Francia. Si deseas verlo jugar, puedes seguirlo en el Stoke City de la Premier League.

2. . Lleva la seis pero parece 10. Medalla de Oro en Londres 2012, es un volante mixto de gran técnica. Dinámico, perfecto para equipos de fútbol directo (aquellos de transiciones rápidas), un maestro del regate.  Resultó ser de los mejores jugadores de México en el Mundial. De hecho, Río Ferdinand admitió en Twitter que lo contrataría si fuese entrenador de algún equipo. Aplicado para las labores defensivas, de buen remate de lejos, explosivo para el contragolpe. Es un Di María sin prensa.

3. . Potencia y rapidez. El apellido del gol. El ‘9’ que usó la ‘13’ en Argelia. Un cazador del error del rival. Un delantero rápido, con una notable habilidad para desmarcarse. Si hubiera tenido un Zidane seguramente sería uno de los goleadores del Mundial. Le hizo falta un mejor habilitador. Igual, se las arregló solo para complicar a la defensa alemana en octavos. El único que pudo detenerlo fue Neuer, con sus constantes abandonos del área. Juega en el Sporting de Lisboa y es un crack a tener en cuenta.

4. Ogenyi Onazi. Fue una suerte de Pirlo africano. Aplicado para la marca, seguro para el pase. Posee aquella característica innata de los cracks: tiene en mente la jugada o el pase antes de que la pelota llegue a su poder. Ni tan claro ni tan majestuoso como Andrea, Onazi hizo jugar a Nigeria desde el mediocampo. Sobre todo contra Francia, partido que abandonó lesionado tras una patada horrible de Matuidi que debió ser roja pero solo fue amarilla. Tiene 21 años y juega en la Lazio de Italia.

5. . De tranco largo, con gran capacidad para el pase, juega en el PSV de Holanda. Ni tan rápido ni habilidoso, pero con la suficiente técnica para engañar al rival: amaga para la derecha, pero pasa a la izquierda. O al revés. Juega de extremo y, aunque no es de los grandes recorridos, posee una envidiable técnica para colocar el balón donde uno menos piensa. Tiene un don de pocos: el talento de la creación. Eso, sumado a la voluntad, lo hacen un excelente futbolista.