"Mourinho no solo pone el autobús", por Daniel Peredo
"Mourinho no solo pone el autobús", por Daniel Peredo

Las semifinales de Champions hicieron aparecer otra vez a los que se autoproclaman propietarios del buen gusto.

Los que se escandalizan porque un equipo se la pone difícil al otro y lo obliga a pensar y buscar soluciones.

Para muchos comentaristas, no partir desde la posesión de balón es jugar mal, no ofrecer espectáculo y atentar contra el fútbol. Este debe ser el único deporte en que se piden explicaciones al que sabe defenderse. Muchas conclusiones tienen más de repudio personal a los técnicos que de análisis futbolístico.

José Mourinho lo acaba de sufrir de nuevo. El estilo ‘Mou’ es ‘poner el autobús’ delante del arco. Si se observa el planteo con el , esa manera de jugar es indiscutible, pero es injusto que se sostenga como sentencia. A todos nos gusta más ver equipos que mueven el balón, que se lo pasan con sentido, que lo usan de fundamento defensivo y para generar peligro; sin embargo, tampoco es bueno posicionarse en una sola forma, jugar bien está relacionado a las circunstancias, al contrario y a los futbolistas que se tienen disponibles.

El planteamiento defensivo del Chelsea fue la excusa perfecta para atacar a un entrenador que simplemente cae mal. A lo largo de su trayectoria, lo de Mourinho ha tenido que ver con la variedad, la competición y la adaptación. Al , uno de los mejores en la transición, experto en aprovechar espacios en ataque, con Diego Costa, quien te mata a la contra, ‘Mou’ lo exigió defendiéndose cerca de su arco, con Cahill, Terry y hasta Obi Mikel, especialistas sacando pelotas de su área. Si de esa forma duplicaba o triplicaba las dificultades de su adversario, ¿qué debía hacer? Seguro los abanderados del buen juego pedían que saliera a buscar en campo adversario y facilitara que Costa, Raúl García y Koke se despacharan a sus anchas.

Es bueno que no todos jueguen igual. No todos pueden ser el Barcelona de Guardiola. A mí no me aburrió lo que pasó en el Calderón. Me mantuve expectante para descubrir si Simeone y sus dirigidos encontraban alternativas y soluciones para entrar a ese cerrojo defensivo. Entendámoslo de una buena vez: decir que eso es antifútbol no enriquece el debate. Hay que acostumbrarse a ver a los atacantes siguiendo a los laterales. “Prefiero delanteros que defiendan a defensores que ataquen”, explicó ‘Mou’ cuando eliminó al Barza con el Inter, el día que persiguió a Dani Alves.

En el fútbol hay demasiadas fórmulas como para disfrutar solo de una y descalificar las demás. Mourinho ha ganado cuatro ligas en países distintos y con jugadores diversos. Con el Madrid sumó 100 puntos una temporada, tiene el récord de partidos sin perder como local en la Liga Premier, no se puede acumular todos estos logros jugando siempre como lo hizo ante el . El secreto está en la variación y la adaptación. A nadie le agradan sus reacciones, sus declaraciones y sus provocaciones, pero son situaciones que nada tienen que ver con sus planteos. Disfrutemos el fútbol plural y generoso.