Christian Cueva: ¿qué hay detrás de su fichaje a Sao Paulo?
Christian Cueva: ¿qué hay detrás de su fichaje a Sao Paulo?
Miguel Villegas

Hace poco más de un año, Cueva no era Cueva: era un iracundo personaje que le acababa de pegar a un hincha. Es más, a sus hinchas. Más allá de su influencia real en Alianza Lima de entonces –era el goleador-, tenía una deuda personal, un estigma que lo identificaba a kilómetros. se estaba alejando peligrosamente del rubro ‘promesa’ para sumarse al cada vez más extenso bando de los peloteros.

¿Qué debía hacer? Primero, entrenarse mejor. Después, mejorar su entorno. Tercero, confiar en el único que confiaba en él por marzo 2015: Ricardo Gareca. En medio de esa polémica, y cuando medio país pedía a Benavente por su pasado en el Madrid Castilla -yo, por ejemplo-, el técnico de Perú mandó un mensaje decisivo, de esos que son públicos pero en realidad atacan la privacidad del jugador: lo llamó en su primera convocatoria, le habló de línea de carrera más que de dinero, le adecuó una dieta con el profe Bonillo –el PF de Perú- para bajar un par de kilos y lo mejor, nunca lo dejó de citar en el proceso.

Quedaban dos caminos: seguir creyendo en el Cueva personaje o potenciar al Cueva futbolista. El mediocampista eligió lo menos obvio en este medio y fue titular ante Brasil en la Copa América pasada –anotó un gol-, vigiló con notable disciplina táctica a Cuadrado –con Colombia- y llegó al partido por el tercer lugar del torneo con un agregado: no solo creía en él su técnico en Perú, también otro en México. Así compró su pase Tigres, pasó a Toluca –jugó 36 partidos y marcó 4 goles- y confirmó el pronóstico: el futbolista que quiere, debe. Aún en el Perú.

El pase a Sao Paulo –candidato a ganar la Libertadores 2016, nada menos- es solo una consecuencia de sus decisiones y la mejor elección de un círculo que no solo lo aplaude, también lo corrige. La buena noticia no es solo si le va bien o no, si la rompe o va al banco en el equipo brasileño: la grata noticia es el ejemplo que deja a un nuevo plantel promedio 24 años que casi nunca tiene luces donde alumbrarse.

Cueva futbolista le ganó al Cueva personaje. Es uno pero pueden ser varios más.