Redacción DT

En el fútbol hay jugadores que quedaron en promesa o les faltó potenciarse para llegar a explotar su capacidad en el deporte. Casos de indisciplina o un temperamento especial son factores que debilitan un crecimiento. Andrés D’Alessandro cumple 39 años y es un claro ejemplo de un talento que necesitó algo más para destacar, hoy en día es figura y referente en Internacional de Porto Alegre, pero también su carrera tuvo un vaivén de emociones.

El argentino debutó en el año 2000 vistiendo la camiseta de River Plate, su capacidad lo colocó en la órbita de grandes de Europa, pero su primera experiencia en el viejo continente se situó en Alemania para jugar en Wolfsburgo en el año 2003. Fue en este equipo donde comenzaron los problemas y aunque duró tres años no tuvo regularidad. En 2006 pasó a préstamo a Portsmouth de Inglaterra.

Jugó una temporada y a la siguiente volvió a ser prestado, pero esta vez a Zaragoza de España donde estuvo una temporada. Este equipo compró su pase y por problemas en la interna, lo liberó a principios de 2008 y el jugador volvió medio año a Argentina para jugar por San Lorenzo donde disputó Copa Libertadores.

Uno de los mejores puntos en su carrera fue su fichaje por Internacional de Porto Alegre en 2008, el delantero encontró estabilidad y permaneció hasta 2016 cuando optó por regresar a River Plate. Con el ‘millonario’ estuvo una temporada y logró el campeonato de Argentina para volver a Internacional en 2017. Hoy en día, es capitán del equipo y parece culminar su carrera en Brasil.

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