A lo largo de una trayectoria repleta de títulos, récords y enfrentamientos frente a las selecciones más poderosas del planeta, existe un rival al que Lionel Messi jamás pudo enfrentar con la camiseta de Argentina: Inglaterra. La ausencia de ese duelo, que hoy llama la atención de millones de aficionados, no se debió a una decisión deportiva, sino a un episodio que marcó el inicio de su carrera con la Albiceleste.
A lo largo de una trayectoria repleta de títulos, récords y enfrentamientos frente a las selecciones más poderosas del planeta, existe un rival al que Lionel Messi jamás pudo enfrentar con la camiseta de Argentina: Inglaterra. La ausencia de ese duelo, que hoy llama la atención de millones de aficionados, no se debió a una decisión deportiva, sino a un episodio que marcó el inicio de su carrera con la Albiceleste.
Todo se remonta a 2005, cuando el entonces joven atacante comenzaba a abrirse camino en el fútbol internacional. Tras deslumbrar con el Barcelona, recibió su primera convocatoria para la selección absoluta y debutó en un amistoso frente a Hungría. Sin embargo, aquella presentación quedó lejos de ser soñada: apenas dos minutos después de ingresar al terreno de juego, el árbitro le mostró la tarjeta roja.
La expulsión llegó luego de un forcejeo con el defensor húngaro Vilmos Vanczák. Mientras intentaba liberarse de la marca, Messi reaccionó con un movimiento del brazo que impactó en el rostro de su rival. La acción fue interpretada como conducta violenta y el juez no dudó en enviarlo a los vestuarios, dejando una imagen inesperada para quien años después se convertiría en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Las consecuencias de aquella roja fueron inmediatas. La sanción disciplinaria le impidió estar disponible para el amistoso que Argentina disputó frente a Inglaterra meses más tarde. Con el paso de los años, el destino tampoco volvió a cruzar a ambas selecciones mientras Messi integró el plantel albiceleste, por lo que ese esperado enfrentamiento nunca llegó a producirse.
Así, una de las mayores leyendas del fútbol mundial terminó su carrera internacional con una curiosidad difícil de creer: nunca jugó contra Inglaterra. Lo que parecía ser apenas un incidente en su debut terminó convirtiéndose, con el paso del tiempo, en una de las anécdotas más singulares de la historia de la selección argentina y de la brillante trayectoria de Lionel Messi.
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📹 @gabrielcasimiro