Por José Antonio Bragayrac

Veinticuatro años y seis mundiales pasaron desde la última vez que Argentina hizo frente a Inglaterra en una Copa del Mundo. Entonces fue un rubio David Beckham –quien un año después tendría un careo a patadas con Scaloni– el responsable de definir una rivalidad que trasciende lo deportivo.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: