Con la bendición de Ronaldinho y el sufrimiento del ‘Rey Leónidas’: lo que no se vio del debut de Neymar en el Mundial con un 3-0 y show de Vinícius
Vinícius marcó doblete en el triunfo de Brasil por 3-0 sobre Escocia, que le dio al Scratch el pase a dieciseisavos de final. Neymar se robó el show con su esperado debut.
La fiesta brasileña comenzó mucho antes del pitazo inicial que terminaría en goleada de 3-0 y clasificación como primeros del Grupo C. Mientras los jugadores esperaban por saltar al campo, una figura apareció para recordarles el peso de la camiseta que estaban por defender. Ronaldinho, uno de los últimos grandes ídolos de la ‘Canarinha’, fue pasando uno por uno, repartiendo abrazos, sonrisas y palabras de aliento. Hubo, sin embargo, dos saludos que se sintieron distintos. Uno fue para Neymar, el líder futbolístico y emocional del equipo. El otro, para Vinicius Junior, a quien abrazó con especial efusividad, como si quisiera transmitirle el legado de una generación que marcó época. Horas después, el delantero del Real Madrid respondería con un doblete que encaminó el 3-0 sobre Escocia y la clasificación brasileña a los dieciseisavos de final.
La fiesta brasileña comenzó mucho antes del pitazo inicial que terminaría en goleada de 3-0 y clasificación como primeros del Grupo C. Mientras los jugadores esperaban por saltar al campo, una figura apareció para recordarles el peso de la camiseta que estaban por defender. Ronaldinho, uno de los últimos grandes ídolos de la ‘Canarinha’, fue pasando uno por uno, repartiendo abrazos, sonrisas y palabras de aliento. Hubo, sin embargo, dos saludos que se sintieron distintos. Uno fue para Neymar, el líder futbolístico y emocional del equipo. El otro, para Vinicius Junior, a quien abrazó con especial efusividad, como si quisiera transmitirle el legado de una generación que marcó época. Horas después, el delantero del Real Madrid respondería con un doblete que encaminó el 3-0 sobre Escocia y la clasificación brasileña a los dieciseisavos de final.
Pero si dentro del campo Brasil jugaba al ritmo de su talento, en las tribunas el partido tenía otra banda sonora. Cada vez que el árbitro detenía el encuentro para el cooling break, sonaba un grupo musical escocés que tenía a la gaita como principal instrumento. Era la señal que esperaban miles de hinchas vestidos de amarillo para convertir la pausa en una celebración. Casi de inmediato, las gargantas comenzaban a entonar un mismo nombre: “¡Neymar, Neymar!” al ritmo del instrumento del rival. La espera por volverlo con la camiseta de Brasil ya era inaguantable. El homenaje era para el ‘10’, que respondía con una sonrisa y levantando la mano hacia las tribunas.
La escena se repitió en cada pausa, como un ritual. Los aficionados bailaban y grababan con sus celulares cualquier gesto que hiciera Ney. Él, incluso cuando no tocaba el balón, seguía siendo el gran protagonista de la noche.
Cuando el encuentro terminó, las ovaciones ya no distinguían nombres. Eran para todo Brasil por haberse clasificado primeros. En las tribunas, otra constelación de estrellas también se lucía: Kaka, Ronaldo, Beckham, Lugano, entre otros exfutbolistas que se dieron cita en Miami.
Es sabido que Miami es una de las sedes que recibe más visitas de figuras internacionales y este partido no fue la excepción. Esto considerando, sobre todo, que la ciudad cuenta con uno de los principales fan fest del Mundial y con la sede conmemorativa que ha colocado Conmebol cerca de South Beach.
Neymar Jr. hizo su debut en la Copa Mundial de la FIFA al tener minutos en la goleada de Brasil 3 a 0 ante Escocia. Foto: EFE/ Alberto Estevez
A modo de agradecimiento y siendo protagonista de una gran emoción, Neymar recibió el saludo de su esposa y dos hijos apenas se dio el pitazo final. Por su parte, el cuadro escocés, ya eliminado se acercó a la tribuna norte para saludar y agradecer a sus hinchas que los aplaudían orgullosos.
No le alcanzó todavía para show ni jugadas estilizadas, apenas para moverse y tocar la pelota. Eso sí, recibió la ovación de una afición brasileña que colmó el estadio de Miami, un poco por devoción al último gran héroe brasileño y un poco como muestra de urgencia por un milagro que los lleve de vuelta al protagonismo propio de un pentacampeón del mundo.
Y aunque la fiesta estuvo en la tribuna y fue una goleada, el carisma de los mejores años no llega todavía a la cancha. Resta ese pendiente, esa deuda para Ancelotti, un técnico que por sobre todo sabe de alcanzar objetivos. Y he ahí la razón del respaldo absoluto aunque no haya todavía ‘jogo bonito’.
Licenciada de Comunicación por la Universidad de Lima. Trabaja en El Comercio desde el 2023, cubre Alianza Lima y la selección peruana desde el 2020 con pasado en RPP Noticias, ESPN y Diario Depor. Coautora del libro "Apoderándose del área". Ver más