El Mundial de Qatar se disputará del 21 de noviembre al 18 de diciembre de 2022. (Foto: AFP)
El Mundial de Qatar se disputará del 21 de noviembre al 18 de diciembre de 2022. (Foto: AFP)
Jorge Barraza

Periodista

“¡Qué brava nos tocó, Uruguay afuera y Colombia adentro…!”, suspira Toño Prieto, apreciado y excelente colega chileno. “Dura para nosotros, Paraguay y Brasil de arranque, Chile después, con todo lo que significa Chile para nosotros”, dice Ricardo Montoya, magnífico cronista peruano. “Un inicio muy exigente y una segunda vuelta con mayor localía. La altura de Quito, el calor de Barranquilla y los enfrentamientos contra Brasil y Argentina en las primeras cinco fechas de la ruta clasificatoria para el Mundial asiático”, escribe preocupado El País, de Uruguay. El venezolano César Farías, técnico de Bolivia, ve “un comienzo muy difícil frente a las potencias” (Brasil y Argentina), aparte de los acontecimientos sociales vividos recientemente en el país, los cuales derivaron en la destitución del presidente Evo Morales y paralizaron el fútbol por largo tiempo. En Ecuador, único país que no contrató entrenador y ni siquiera hay una selección designada, el ambiente es sombrío. “La sensación es de pesimismo y nadie se hace ilusiones respecto de la Eliminatoria por el tiempo perdido”, dice Ricardo Vasconcellos, editor de Deportes de El Universo. Por su parte Ramiro Siles, prestigioso redactor de La Razón, de La Paz, sostiene: “El técnico Farías dijo que debutar frente a Brasil y luego seguir contra Argentina es un reto. Parece una visión bastante optimista. Nadie ve la menor posibilidad de ganar en Brasil, y sólo si se le ganara a Argentina como local se podría pensar con cierta esperanza, pero en general la afición ve muy improbable luchar por la clasificación”.

En Argentina hubo cautela, primero porque en el debut ante Ecuador no estará Messi, suspendido por la roja versus Chile en la Copa América, y hay conciencia de que sin Messi no es igual. Segundo porque cinco días después deberá viajar a La Paz y ya sabemos del miedo cerval, casi ridículo que los futbolistas argentinos tienen a la altura, gracias a sus entrenadores y a la prensa, que a través de los años han logrado infundir ese pánico irracional. Pareciera que van directo a perder porque llevan la excusa en la valija. Y los que tienen altura lo saben y lo aprovechan.

Tras el sorteo de la clasificatoria para Qatar 2022 realizado el martes en Conmebol, los analistas y portales de cada país coincidieron en lo mismo: la terrible prueba que significa para todos cada jornada de la Eliminatoria Sudamericana, la más complicada del mundo sin discusión. Aquí es duro Venezuela, terrible viajar a Bolivia. En Sudamérica no estamos de maravillas, pero no hay Andorras ni Maltas ni Chipres ni Luxemburgos. Para peor, son apenas 4 cupos y medio. De ellos, hay tres candidatazos de hierro: Brasil, Argentina y Uruguay, que amenazan otra vez con dejar las migas de una plaza y media a pelear entre siete.

La selección peruana, comandada por Ricardo Gareca, debuta con Paraguaya en el Estadio Defensores del Chaco, Asunción, por la primera fecha de las Eliminatorias Qatar 2022. (AFP)
La selección peruana, comandada por Ricardo Gareca, debuta con Paraguaya en el Estadio Defensores del Chaco, Asunción, por la primera fecha de las Eliminatorias Qatar 2022. (AFP)

Brasil es Brasil, no hace falta explicarlo, tiene un superentrenador, mucho rodaje y excelentes jugadores. Hubo 21 Mundiales y en todos estuvo. Uruguay tiene al Maestro Tabárez (él sólo impone respeto y garantiza competitividad) más una excelente camada nueva de futbolistas que lucen en Europa, caso Valverde, Bentancur, Torreira, Josema Giménez, Maxi Gómez, quienes se suman a los ya consagrados. Argentina es la novedad, muestra un resurgimiento. Cumplió un proceso de recambio doloroso y ahora, pese a que nadie tira cohetes, hay ilusión de que los jóvenes de la renovación darán una fisonomía nueva al equipo; muchos están brillando en España, Italia, Alemania, Inglaterra, Holanda. Ya no existe la tensión del Premundial anterior en torno a la selección, hay un clima de reencuentro con la celeste y blanca. También pasaron cinco años y medio desde el fin del absolutismo grondonista. Su muerte disparó un caos institucional, ahora hay más orden y cierta serenidad. Ninguno de los tres tiene el boleto asegurado, desde luego, pero va a ser difícil bajarlos. Cuando llega la hora, dan el presente.

El resto, a remarla. Pero ese resto está muy bien armado también. Gareca tiene inculcado el esquema y Perú juega de memoria; no le sobran intérpretes de calidad, sin embargo les hace partido a todos. Es un relojito que da la hora exacta siempre. Colombia, con Carlos Queiroz, aspira firmemente a una plaza, se siente con potencial. El técnico portugués habrá cumplido justo un año de aclimatación al medio cuando se inicie la carrera. Paraguay está muy entusiasmado con el proceso de Eduardo Berizzo y la nueva camada. Chile volverá a apostar por la Generación Dorada, hombres ya un poco veteranos, pero de reconocida personalidad y con una peculiaridad: rinden mejor en su selección que en sus clubes. Venezuela viene entonado desde la última Copa América y va a sumar muchos puntos. Le sobran buenos jugadores. O clasificará o hará daño.

La selección Argentina, con Messi, debuta ante Ecuador por la primera fecha de las Eliminatorias en el Estadio Antonio Vespucio Liberti, Buenos Aires. (AFP)
La selección Argentina, con Messi, debuta ante Ecuador por la primera fecha de las Eliminatorias en el Estadio Antonio Vespucio Liberti, Buenos Aires. (AFP)

Todas las selecciones vienen preparándose y compitiendo desde hace tiempo. La única que no ha designado técnico, insólitamente, es Ecuador, una desprolijidad que podría pagar carísima. La razón no puede ser otra que económica: en todos estos meses desde la salida de Bolillo Gómez, la federación se ha ahorrado dos o tres millones de dólares en salarios. No creemos que, a esta altura, sin tiempo para hacer amistosos ni para ensayar, incluso sin oportunidad para ver jugadores, llame a un técnico proveniente del exterior. Deberá estar en Ecuador y conocer el universo de futbolistas elegibles. Lo contrario sería decididamente disparatado, algo incluso fuera de época. Eso se hacía en 1960. Quince o veinte días antes de un torneo se designaba a un profesional, hacía cuatro o cinco entrenamientos y viajaba al torneo que fuera. Los rivales se lo van a facturar.

Hubo sorteo libre. Se había estipulado previamente que Argentina y Brasil fueran a los bombos con bolillas azules para que a ningún contrincante les tocara jugar con ellos consecutivamente en una doble jornada, pero, a último momento, Conmebol decidió cambiar de idea y se dio lo más temido: Bolivia se estrenará con Brasil de visita y seguirá con Argentina en casa. Como atravesar el paralelo 38 entre las dos Coreas con una granada en la mano…

La Eliminatoria comenzará el 26 de marzo, cinco días después se disputará la segunda fecha, luego se interrumpe y seguirá en septiembre. En el medio, la Copa América. Por ello, para los diez es importante un arranque esperanzador, cuestión de no ir con malas vibras a Colombia o Argentina. Y porque el arranque marca el tono de cada selección en la competición. También la Copa América será un catalizador en cuanto a que puede reanimar a algunos o desalentar a otros.

El reto de esos siete es cortar la hegemonía del Atlántico. O convertir la plaza y media en dos ganando el repechaje, como hizo Perú en la ruta hacia Rusia.

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