EleccionesLa escena, tan salvaje como serena, reposa todo su esplendor en el toque superlativo con que Hernán Barcos cambia de rumbo la asistencia poética de Gaibor. Un piquito apenas en la parte baja, casi un cariño, para que la redonda sortee con pericia la salida del portero Volpi y a los 96 minutos del partido, con un hombre menos por la expulsión metódica de Carlos Zambrano, Alianza Lima haga realidad varios imposibles en uno: eliminar a Gremio en Brasil para clasificar a octavos de la Copa Sudamericana el mismo año que eliminó a Boca Juniors en la mismísima Bombonera en la Copa Libertadores.
En ambas epopeyas con Hernán ‘El Pirata’ Barcos como protagonista.
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A Nacional lo vacunó en Lima y Asunción. Luego vino el histórico gol en la Bombonera ante Boca Juniors que propició los penales y una actuación majestuosa del portero Viscarra. De esa aventura en Argentina han pasado tres meses y dos días. Tiempo en el que Barcos, ahora como suplente de Paolo Guerrero, ha sabido seguir siendo el artífice de las epopeyas más notables de Alianza Lima en este 2025, primero en la Libertadores y ahora en la Sudamericana.
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— CONMEBOL Sudamericana (@Sudamericana) July 24, 2025
Barcos y un 2025 internacional
Barcos, que apareció también con un gol ante Deportes Iquique y luego fue figura ante Talleres para ganar el partido a los 95 minutos en Matute, esta vez en Porto Alegre empezó como actor de reparto. Paciente, esperó su turno en Balo Horizonte. Como tantas veces.
El goleador que rechazó Universitario de Deportes y que llegó a inicios del 2021 para liderar un cambio radical en el perfil del jugador aliancista luego del descenso deportivo de la catastrófica campaña 2020, ingresó recién a los 68 minutos en reemplazo de un cansado Paolo Guerrero.
Luego de un primer tiempo en el que pudo sostener la paridad, un gol de Gustavo Martins a los 56 minutos puso en aprietos al cuadro íntimo, que debía cuidar la ventaja de 2-0 adquirida en Lima para tentar la clasificación. Fue entonces, con la presión del rival por su puesta en ataque, que Gorosito decidió mover su pizarra y Barcos fue la alternativa.
El pescador de goles decisivos
Entonces, como suele pasar en la vida de los goleadores dentro de ese mundo llamado cancha, le tocó friccionar y ganar la posición en base a fuerza y buena posición. Barcos, que con 41 años parece vivir una segunda juventud en el fútbol, hizo la tarea.
La hizo tan bien que la escena de gol se origina de una jugada suya por la banda. Recupera casi pegado a la línea y se toma el tiempo para alzar la cara, buscar al compañero mejor ubicado y sacar el pase. La pelota tropieza en un defensa brasileño y aunque la siguiente jugada parece ser el inicio de un contragolpe, Barcos no pierde la posición de ataque y sigue buscando el área. Olfatea el gol y el azar, la suerte, lo ayuda.
Por una jugada fortuita, la pelota regresa y encuentra a Gaibor, que ve bien ubicado a Barcos camino al punto penal y lo asiste con pericia. Entonces viene la magia: posición del cuerpo, precisión y técnica para el 1-1.
El 1-1 que sentenciaba la clasificación.

“La unión de grupo, el convencimiento que tenemos de lo que tenemos que hacer, de la camiseta que representamos, el grupo está comprometido con Alianza y eso hace toda la diferencia. Cuando tienes jugadores que dejan todo dentro del campo te das cuenta que el grupo quiere, que el grupo va por más y queremos seguir haciendo historia”, declara Barcos luego del partido. Habla como líder, no como goleador y eso lo diferencia.
Desde el 2021, Hernán Barcos ha sumado 73 goles con Alianza Lima. Ha sido el goleador temporada tras temporada y se ha mantenido vigente. Ya tiene 41 años y aunque es un 9 de área, conserva el físico y la visión para retroceder y ser muchas veces un 10 o un extremo. Pero por encima de todo eso, es un líder dentro y fuera de la cancha.
Un imán de buenas noticias. Un ejemplo para los más chicos y un colega que impone respeto para los colegas. Su edad avanza y es inevitable que con el tiempo pierda capacidades físicas que hoy lo hacen determinante. Le queda poco tiempo como jugador de Alianza Lima, pero su legado se mantendrá por largo tiempo, casi como un símbolo de la historia moderna del club.
Es el máximo goleador extranjero de Alianza Lima con amplia diferencia y es el máximo goleador vigente del cuadro blanquiazul. Tiene 73 goles y un 2025 en el que ha sabido lucirse en la Libertadores y ahora en la Sudamericana. Es el suplente de Paolo Guerrero pero es tanto su grado de influencia que aun desde la banca llega a ser tan querido como protagonista.
El goleador del siglo
Los números son fríos. Son pocos los delanteros que han dejado huella reciente con Alianza Lima, más escasos aún de nacionalidad extranjera. Mauro Guevgeozián tal vez en el 2015, aunque fue un goleador sin una personalidad tan empática como la de Barcos y con muchos menos goles. A eso se suma que su rendimiento no fue coronado con títulos.
Lionard Pajoy y Roberto Ovelar pueden ser otros delanteros que también dejaron un buen recuerdo en la blanquiazul, pero por números y por el cariño del hincha, Barcos parece estar varios peldaños por encima.
En el caso de Pajoy solo estuvo dos temporadas, mientras que el Búfalo estuvo tres temporadas en las que marcó 25 goles. Barcos lleva cinco temporadas en Alianza Lima. Está a 19 goles del séptimo máximo goleador en la historia del club que es Wilmer Aguirre (92).
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