Por Fernanda Huapaya

El miércoles de la semana pasada, a dos días de que se disputara el encuentro ante Sport Boys en el estadio Matute, la continuidad de Pablo Guede parecía depender de un triunfo convincente. Ese mismo día, un grupo de jugadores de Alianza Lima, con Paolo Guerrero a la cabeza, decidieron reunirse en casa de un integrante del plantel a conversar sobre la situación del club y la conclusión fue rotunda: respaldar a Guede.