Por Marco Quilca León

“¿Te gusta más esa posición?”, le preguntaron. “Sí, porque estamos más cerca al arco”, respondió. Era aún abril, en medio del Apertura, y Eryc Castillo había descubierto el paraíso que le enseñó Pablo Guede: salir de la banda, de jugar pegado a cualquiera de las dos rayas laterales y hacer el recorrido defensivo constantemente, a ser un segundo delantero. El primer torneo del año lo terminó con nueve goles y en este Clausura lleva cuatro –con el doblete en el 2-2 ante Comerciantes Unidos en Cutervo– en dos fechas. En total, 13 festejos con Alianza Lima. Nunca en su carrera había marcado tantas veces, ni siquiera el año pasado con Néstor Gorosito (12).

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