El cronómetro marca los 38 minutos del primer tiempo y en Matute se vive un extraño suceso: los casi 30 mil aliancistas que están destrozando sus cuerdas vocales en las cuatro tribunas viajan al pasado. En el campo es Eryc Castillo quien ocasiona el fenómeno. A pura velocidad y potencia, el ecuatoriano choca con el lateral Sarachi y lo hace volar por los aires, y el hincha en las gradas ve a Wilmer Aguirre ante Estudiantes de La Plata, en 2010. Durante 90 minutos, el estadio victoriano vive en aquel 18 de febrero, de hace exactamente 15 años, y no quiere regresar al presente. Si aquella noche gloriosa de Copa golearon al entonces campeón de América, este martes fue Boca Juniors, el segundo club más ganador de la Libertadores con seis copas, el que se rinde ante los pies de un inmenso Alianza que ganó 1-0 por la ida de la fase 2 del certamen continental, aunque pudieron haber sido más.
Si Castillo era Aguirre, Barcos era un José Carlos Fernández con más técnica y serenidad para jugar de espaldas. Y afuera Néstor Gorosito caminando por el borde de los senderos delirantes de Gustavo Costas. Si Pipo se había mostrado, hasta el momento, como un técnico sin emociones cuando dirige al punto de no celebrar los goles, ante Boca se mostró totalmente opuesto. Con un saco a medida, un jean pitillo y zapatos en punta que destacan más por la ausencia de medias, el argentino vivió su clásico aparte ante el club al que más quiere ganarle.
Criado en las entrañas de River Plate e ídolo de San Lorenzo, Gorosito se forjó como un “anti-Boca”, como jugador y como técnico. Y lo vivió así también: le reclamó todo al árbitro, hasta el tiempo añadido en la primera mitad, celebró el gol del triunfo de Pablo Ceppelini y caminó como pocas veces lo hace cuando le toca dirigir. Al final, ya en la conferencia, jugó el tercer tiempo del cruce que se definirá el próximo martes en la Bombonera.
Alianza Lima vs. Boca en Matute por partido de ida de la Fase 2 de la Copa Libertadores 2025. (Foto: Giancarlo Ávila / @photo.gec)
“Me llamó mucho la atención de referee. Me da mucho miedo allá, mucho miedo. Antes de este partido tenía dudas, ahora sigo con ese miedo. Si nos pasó esto acá, imagínate de visitante. Dios quiera que no vuelva a suceder”, declaró. Con 60 años, todos en el fútbol argentino, sabe cómo jugar este tipo de partidos. Incluso en la previa le había bajado los galones a Boca señalando que no eran favoritos, que estaban en igualdad de condiciones.
La última gran racha de Alianza en la Libertadores
Partido
Fecha
Resultado
Bolívar vs. Alianza Lima
10/02/2010
1-3
Alianza Lima vs. Estudiantes
18/02/2010
4-1
Alianza Lima vs. Juan Aurich
10/03/2010
2-0
Gorosito en la zona técnica hizo ver a un Gago como el peor de los inexpertos, ganándole desde la previa y ahora en el receso previo al choque de vuelta. Y en el campo, Hernán Barcos, con 40 años encima, desnudó a la defensa Xeneize. Fue el terror de Rodrigo Battaglia, el central por el que Boca pagó cerca de un millón de dólares, y corrió más que los laterales Sarachi (26 años) y Barinaga (20). Y fue líder también, para hacerle saber al árbitro uruguayo Ostojich que no es tan simple querer inclinarle el campo a Alianza en su estadio y con su gente, y para alentar a sus compañeros. Al final del primer tiempo, cuando Eryc Castillo se arrodillaba lamentándose por haber fallado un par de ocasiones claras de gol, el ‘9′ lo abrazó y cobijó para que no pierda la confianza.
Para que Alianza le gane a Boca Juniors en Matute era necesario -casi obligatorio- que todos jueguen por encima de los ocho puntos. Y así fue. Desde un seguro Guillermo Viscarra en el arco, pasando por el muro conformado por Carlos Zambrano y Renzo Garcés, el tractor Guillermo Enrique y el pensante Miguel Trauco. Mención aparte para el mediocampo íntimo con Erick Noriega jugando condicionado todo el partido pero yendo a trabar con corazón y elegancia, Fernando Gaibor y un incansable Pablo Ceppelini: anotó el gol del triunfo y presionó todo el partido a los defensas. Debe seguir corriendo en el campo.
Alianza Lima vs. Boca en Matute por partido de ida de la Fase 2 de la Copa Libertadores 2025. (Foto: AFP)
/ ALDAIR MEJIA
Matute, así te quiero ver
Quizá fue el recuerdo de la hazaña ante Estudiantes de La Plata, en 2010, que cumplía 15 años el mismo día. O las diez bajas que sufrió Boca Juniors. O tal vez el círculo que formaron todos los miembros del plantel -cuerpo técnico y jugadores- antes de ingresar al vestuario para ultimar detalles y salir nuevamente al campo a disputar el partido. Nadie sabe, pero Matute fue una caldera nuevamente. Una noche de Copa tuvo un ambiente de final, con los hinchas destrozando sus gargantas, revoleando sus camisetas, empujando a su equipo.
Matute fue un coloso con casi 30 mil desquiciados en las cuatro tribunas. Son pocas las veces que un estadio peruano vive un partido de tal magnitud, con todos los hinchas parados. Ninguno tomó asiento hasta que el árbitro pitó el entretiempo.
Kevin Quevedo salió lesionado del Alianza Lima vs. Boca por la Copa Libertadores (Foto: Captura / ESPN).
Fue tan mágica la noche que la tribuna sur, hoy dividida por problemas de barra, parecía unirse por Alianza. El cordón policial se fue perdiendo con el pasar de los minutos y las facciones se juntaban cada vez más al punto que la popular parecía ser, otra vez, una sola.
“¡Olé le, Ola la, nos vamos a Argentina, qué c** va a pasar!”, gritan las cuatro tribunas de Matute. El 1-0 está consumado y el hincha se ilusiona con otra hazaña: sobrevivir en la Bombonera para clasificar a la siguiente fase de la Copa dejando afuera nada menos que a Boca Juniors.