Redacción EC

La alegría en sus palabras son la clara muestra del alivio que vive ahora. (33) tras ser condenado en el 2010 por un robo al Cienciano, y ahora ya comparte con su familia.

"Estoy contento por recobrar mi libertad y estar nuevamente con mi familia. Todo ha sido una odisea", aseguró en sus primeras palabras a TV Perú.

"He esperado un poco más de tres años para mi libertad y nunca perdí la esperanza de volver a jugar. He estado entrenando adentro y tengo las ganas de volver a jugar", aseguró que fuera campeón con Cienciano en la Copa Sudamericana 2003.

confesó que hay dos equipos de Primera en los que puede jugar. "Fácil puedo jugar un par de años más en buen nivel", confesó.