WUFLa cuenta regresiva hacia la próxima Copa del Mundo avanza con la exactitud de un reloj suizo. Y mientras el planeta entero afina maletas para recibir a las 48 selecciones que competirán por la gloria, en el Perú el ruido es distinto: la selección quedó penúltima en las Eliminatorias y no habrá representación en la cancha. Sin embargo, como sucede desde hace varios años, eso no significa que el país quedará fuera de la foto mundialista. El fútbol, ese ecosistema infinito, abre ventanas incluso cuando se cierran todas las puertas. Y ahí, en esas rendijas, asoman los otros peruanos que podrían estar presentes en la cita máxima.
La cuenta regresiva hacia la próxima Copa del Mundo avanza con la exactitud de un reloj suizo. Y mientras el planeta entero afina maletas para recibir a las 48 selecciones que competirán por la gloria, en el Perú el ruido es distinto: la selección quedó penúltima en las Eliminatorias y no habrá representación en la cancha. Sin embargo, como sucede desde hace varios años, eso no significa que el país quedará fuera de la foto mundialista. El fútbol, ese ecosistema infinito, abre ventanas incluso cuando se cierran todas las puertas. Y ahí, en esas rendijas, asoman los otros peruanos que podrían estar presentes en la cita máxima.
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En una Copa del Mundo la geografía del protagonismo no se restringe al césped. También abarca árbitros, réferis asistentes, miembros de comisiones, especialistas en logística, funcionarios técnicos y representantes de los distintos departamentos de FIFA. Un gigantesco engranaje global que funciona para que la pelota ruede durante un mes sin que el planeta pestañee.
El mapa arbitral: presente incierto
Según información alcanzada a este Diario por la Comisión Nacional de Árbitros, hoy no existe claridad sobre si habrá o no árbitros peruanos en el próximo Mundial. Y la duda no es signo de fracaso: a diferencia de las selecciones, no existe obligación alguna de que un país tenga representantes arbitrales en el torneo. La historia, de hecho, lo confirma.
En Brasil 2014, Perú solo tuvo a Víctor Hugo Carrillo como árbitro suplente, sin presencia en el campo. Cuatro años después, en Rusia 2018, la ausencia fue total. Y recién en Qatar 2022 se produjo un punto de quiebre: Kevin Ortega, árbitro principal, participó en ocho partidos, mientras que Jesús Sánchez y Michael Orué integraron la nómina como asistentes. Una presencia que, sin exagerar, significó una bocanada de prestigio para el arbitraje peruano en medio de una etapa convulsa a nivel local.

Kevin Ortega (principal) - 8 partidos
Jesús Sánchez (línea)
Michael Orué (línea)

Víctor Hugo Carrillo - árbitro suplente
¿Cómo se eligen los árbitros que van al Mundial? La lógica no es tan sencilla como mirar un ranking. De acuerdo con el proceso publicado por medios especializados, la FIFA desarrolla un seguimiento constante a través de instructores técnicos, informes de competiciones internacionales, evaluaciones físicas y psicológicas, así como revisiones disciplinarias. El objetivo es asegurar que quienes piten en la Copa del Mundo lleguen con un estándar que trascienda la confederación a la que pertenecen. No influye la cantidad de árbitros por país ni la presencia histórica. Tampoco el tamaño de la liga, sino el rendimiento individual y la evolución sostenida.
En otras palabras, la FIFA no elige países, elige perfiles. Y bajo ese parámetro, ningún peruano tiene asegurado un cupo por anticipado. La terna final podría incluir a Ortega, Sánchez u Orué… o a ninguno. Todo depende de la evaluación que sigue en marcha hasta los últimos meses previos al torneo.
El otro camino: los comités y las oficinas
Fuera de las canchas, el Mundial concentra también a decenas de dirigentes, ejecutivos y especialistas relacionados al ecosistema institucional de la FIFA. En ese circuito, la presencia peruana es todavía más incierta.
Desde la Federación Peruana de Fútbol se informó que aún es muy prematuro determinar si algún directivo viajará al Mundial por funciones vinculadas al evento. Uno de los nombres que suele aparecer en el debate es el de Agustín Lozano, presidente de la FPF y miembro de la comisión de competiciones juveniles de la FIFA. Pero este cargo -subrayan desde Videna- no garantiza ni condiciona una invitación o asistencia al Mundial, pues la presencia de dirigentes en la Copa del Mundo se decide de manera personal y no por obligación estructural.

En palabras simples: ser parte de un comité no te lleva automáticamente al Mundial. Y en este momento, nadie dentro de la FPF puede asegurar que habrá un representante institucional en la cita mundialista.
Que Perú no esté en la cancha no implica borrar su rastro del torneo. La Copa del Mundo, ese escenario donde el fútbol se transforma en industria y diplomacia, sigue siendo un espacio donde profesionales peruanos —árbitros, asistentes, directivos o técnicos especializados— pueden tener presencia sin vestir la camiseta blanquirroja.
En un país donde el fracaso suele leerse como cierre total, el Mundial recuerda que hay otros caminos. Que también existe la representación silenciosa. Que incluso sin clasificación, hay quienes pueden seguir llevando una bandera al torneo más importante del planeta, aunque sea desde otros roles. Y que, en algún punto, esa presencia también forma parte de la historia del fútbol peruano: la que se escribe sin goles, pero no sin protagonistas.
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NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.












