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El último viernes, Juan Carlos Oblitas, director deportivo de la Federación Peruana de Fútbol, expuso el gran requisito para la continuidad de Ricardo Gareca: modificaciones estructurales y profundas. Sin la convicción de Agustín Lozano y la cúpula de la FPF será imposible. FOTO: Piero Vargas / Archivo.
Los siete años de Ricardo Gareca al frente de la selección son una rareza para un país que ha tenido seis presidentes en los últimos seis años. Una rareza ejemplar que no ha sido capaz de consolidar una revolución en el fútbol peruano, sino más bien de encapsular a un grupo irrepetible de mortales.
El último viernes, Juan Carlos Oblitas, director deportivo de la Federación Peruana de Fútbol con el contrato vencido, habló con la prensa durante una hora, principalmente, para calmar a la población. Una población mesiánica que no concibe a la selección sin el mando de Gareca.
Además de comunicar que el ‘Tigre’ ha pedido tiempo para decidir si continuará en un tercer periodo o buscará nuevas aventuras a sus 64 años, Oblitas puso sobre la mesa una vieja discusión que fue maquillada con cada proeza de la selección: ¿en qué se sostiene el fútbol peruano?
“Desde el 2015 se empezó un proceso de cambio que desgraciadamente en el 2019 se truncó por el covid y la falta de dinero”, dijo Oblitas, culpando a la pandemia de males que arrastramos desde el siglo pasado.
Hubo un anuncio concreto, eso sí: “Hay un documento plasmado. Un plan para retomar el tema. Se han creado comisiones específicas para el fútbol profesional y el fútbol de menores, con gente representativa, con gran poder de gestión deportiva”.
Para ser estrictos, el plan como tal no existe. No hay un documento robusto con las rutas que deben seguirse para que los clubes sean autosostenibles, se preocupen por los más chicos y no den lástima a nivel internacional.
La eliminación de Qatar 2022 ante Australia nos ha llevado a reflexionar nuevamente sobre la fragilidad de nuestro fútbol. | Foto: Daniel Apuy / @photo.gec
Pero sí hay una primera roca: siete grandes comisiones que fueron aprobadas en la última Asamblea de Bases de la Federación Peruana de Fútbol a finales de marzo pasado. Los nombres pueden ser discutibles y, seguramente, no contentarán a todos. Pero son un esbozo. Muchos de ellos se autopropusieron para el cargo. La gran mayoría de comisiones ya están instaladas, pero aún se encuentran en una etapa embrionaria.
La lista de comisiones, sin precisar todos los miembros, es la siguiente: 1) Competiciones de la FPF: Lánder Aleman (presidente) y Joel Raffo (vice); 1.1) Subcomisión de fútbol profesional: Ricardo Bettocchi (presidente), Roberto Silva (vice); 1.2) Subcomisión de fútbol aficionado: Luis Duarte (presidente), Gerardo Pérez (vice); 2) Menores: Raúl Bao (presidente), Ricardo Bettocchi (vice); 3) Desarrollo de fútbol femenino, futsal y fútbol playa: Julio Guzmán Torres (presidente), Julio Uyehara (vice); 4) Legal: José Carlos Isla (presidente), Juan Enrique Dupuy (vice); 5) Médica y Unión Antidopaje: Juan Manuel Sulca (presidente), Eduardo Gotuzzo (vice); 6) Árbitros: Manuel Garay (presidente), Braulio Cornejo (vice).
Existe, además, una larga lista de comisiones denominadas especiales: 7.1) Licitación derechos TV: Richard Acuña (presidente) y Rolando Bellido (vice); 7.2) Desarrollo académico: Hernán Saavedra (presidente) y Reynaldo Lima (vice); 7.3) Infraestructura deportiva: Víctor Bellido (presidente) y Genaro Miñán (vice); 7.4) Marketing: Arturo Ríos (presidente) y Víctor Bellido (vice); 7.5) Adquisiciones: Víctor Raúl Rojas (presidente) y Raúl Bao (vice). Algunas pocas comisiones aún no tienen miembros ni titulares todavía, como la de Finanzas y la de Competencias nacionales amateurs.
“Se necesita la convicción de la FPF. Si no lo hacemos en este momento, no lo hacemos más”, ha dicho Oblitas. Sin Gareca o sin él, el cambio no es una opción, sino una urgencia impostergable.