Por José Antonio Bragayrac

Cuando a inicios de junio le preguntan a Agustín Lozano si tenía planificado postular a la reelección como presidente de la FPF, el directivo responde sobresaltado que sería “faltarle el respeto a tantos dirigentes que tienen las condiciones y que tienen buenos perfiles para ser candidatos de la Federación”. Que su prioridad era la selección peruana. Un mes después, su voto sería decisivo para que en Videna se apruebe el adelanto de elecciones presidenciales con fecha 18 de julio y ya no en diciembre. Días después, las 25 ligas departamentales eran avisadas de un nuevo cronograma de elecciones locales. ¿Por qué no hay opositores dispuestos a pelearle las elecciones?

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