Por Pedro Ortiz Bisso

“Yo siempre he sido chamba, siempre he dependido de mí mismo”. La principal virtud de Álex Valera no es haber aprendido a fabricarse espacios moviéndose con destreza por los costados, manejar con maña los brazos ante el acoso de los defensores rivales o regular la potencia que posee en sus piernas en cada desplazamiento.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: