Por Jasson Curi Chang

Miguel Silveira en Universitario de Deportes no es una apuesta impulsiva ni un nombre de última hora. Su fichaje para la temporada 2026 es la consecuencia de un trabajo silencioso de scouting que empezó hace semanas y que llevó la firma del director deportivo Álvaro Barco y la validación final de Javier Rabanal. “El mercado no se cierra con Alzugaray”, había advertido el técnico crema días atrás a El Comercio. Tenía razón. Faltaba una pieza más para completar el rompecabezas ofensivo y esa pieza, finalmente, llegó desde Japón pero tiene la alegría brasileña en los pies.

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