Por Melvyn Arce Ruiz

Para destacar en el mundo de los deportes, hace falta determinación, mucha disciplina y ese factor extra que solo unos pocos elegidos tienen: una personalidad a prueba de balas. Jhair Michelle Ordinola, ‘La Piticlín’ como se presenta en los rings en los que pelea, tiene esas características. Ser abiertamente LGBTQ+ en un entorno como el de los deportes de contacto que practica, le ha valido insultos y críticas, pero hasta esos golpes los ha convertido en una gasolina que impulsa su gran sueño: ser la próxima estrella de la lucha en el Perú.

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