Por Raúl Castillo

Tras una tercera derrota consecutiva frente a los Detroit Pistons en los playoffs 1990, Michael Jordan confirmó que necesitaba de una armadura para dar frente a los ‘Bad Boys’ de la NBA. “Me estaban golpeando brutalmente y quería infligir dolor, quería contraatacar”, confesó ‘MJ’ en el documental ‘The Last Dance’ en lo que era la preparación de un nuevo cuerpo para él de cara la siguiente temporada. Ese verano, ‘Su Majestad’ ganó siete kilos en músculo para, posteriormente, encaminar a los Chicago Bulls a su primer título en el mejor básquet del mundo.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: