Por Miguel Villegas

Aquella noche del 2010, el cadete Vargas Llosa se graduó de Universitario. Lo hizo ante 40 mil, 50 mil personas que nunca hablaron con él pero le dicen Mario, con auténtico cariño y familiaridad. Como si fuera, más que el escritor del premio Nobel, el ‘9′ que acaba de anotar el gol de la ‘U’ campeón. Ese día en el Monumental, cuenta el doctor Jorge Alva Flores, presente en el palco oficial donde Vargas Llosa salió a saludar tres veces, una de ellas flameando una bandera, alguien le acercó una pelota y el Nobel quiso hacer algunas pataditas.