El futbolista peruano Bassco Soyer contó detalles de su proceso de adaptación al fútbol europeo y de su crecimiento físico y profesional en Portugal,
En entrevista con el programa “Mano a mano” el jugador reconoció que sus primeros meses en el extranjero no fueron sencillos, pero destacó que el esfuerzo ha comenzado a dar resultados.
Soyer señaló que los dos primeros meses fueron complicados, debido a la intensidad y dinámica del fútbol portugués, muy distinta a la que estaba acostumbrado en el Perú. Indicó que, desde su llegada, su club Gil Vicente le planteó objetivos físicos exigentes, un aspecto en el que sabía que debía mejorar considerablemente para competir al más alto nivel.
“El club me recibió con los brazos abiertos y me presentó un proyecto que acepté porque se ajustaba a lo que necesitaba en este momento de mi carrera”, comentó el futbolista, quien añadió que dichos objetivos le fueron planteados desde su segundo día en la institución y que logró cumplirlos en sus primeros seis meses, lo que lo acerca a la posibilidad de debutar en la Primera División.
También resaltó la evolución física que ha experimentado desde su llegada a Portugal, asegurando sentirse mucho más potente dentro del campo. “Hay una evolución de la cual me siento muy orgulloso”, afirmó, al comparar las exigencias físicas entre ambos países.
“Me lo pidieron en mi segundo día en el club. Lo he logrado en los primeros seis meses exactos, lo cual me acerca a jugar en primera. Y hoy en día ya estoy acostumbrado al fútbol portugués”, agregó.
En ese sentido, Soyer explicó que actualmente no baja de los 12 kilómetros recorridos por partido, mientras que en el fútbol peruano, incluso en los encuentros más intensos, alcanzaba alrededor de 10.5 kilómetros.
Además, subrayó que en alta intensidad, supera los 2 kilómetros por encuentro, muy por encima de los 800 metros que registraba en Perú.