Qué verEn un siglo marcado por el aumento de la esperanza de vida, el gran desafío de la sociedad no es solo la longevidad, sino la preservación de la integridad mental. La demencia es una de las condiciones más temidas, pues despoja a las personas de su sentido del «yo» y convierte a los seres queridos en extraños. Ante este panorama, la sugerencia no busca masificar el ajedrez competitivo, sino promoverlo como una intervención cognitiva preventiva; su valor real radica en esa capacidad única para optimizar la salud cerebral y retrasar los efectos del envejecimiento mental.
En un siglo marcado por el aumento de la esperanza de vida, el gran desafío de la sociedad no es solo la longevidad, sino la preservación de la integridad mental. La demencia es una de las condiciones más temidas, pues despoja a las personas de su sentido del «yo» y convierte a los seres queridos en extraños. Ante este panorama, la sugerencia no busca masificar el ajedrez competitivo, sino promoverlo como una intervención cognitiva preventiva; su valor real radica en esa capacidad única para optimizar la salud cerebral y retrasar los efectos del envejecimiento mental.
Para profundizar en este enfoque, tuve el honor y la oportunidad de conversar extensamente con Leontxo García Olasagasti —periodista y consejero de la FIDE para el ajedrez educativo—, cuyo testimonio y experiencia comparto a continuación, complementados con los hallazgos del renombrado neurocientífico argentino Gustavo Deco.
Carlos Maury Escalante (CME): Leontxo, usted sostiene que el ajedrez es mucho más que un juego de competencia. ¿Cómo ayuda realmente a un cerebro que envejece?
Leontxo García: El ajedrez es un magnífico gimnasio de la mente para retrasar el envejecimiento cerebral y, por tanto, la manifestación de los síntomas del alzhéimer y otras demencias. Mi afirmación se basa en una relación científica inversa: a mayor actividad mental, existe menos deterioro cerebral. El estudio más irrefutable al respecto se realizó en el Instituto Albert Einstein de Nueva York, donde se demostró que el ajedrez es la actividad que más aumenta la reserva cognitiva, ese «depósito» que nos protege de envejecer mal mentalmente.
CME: Muchas personas mayores temen aprender ajedrez por su complejidad técnica. ¿Cómo debe ser el enfoque pedagógico para ellos?
Leontxo García: Debemos cambiar el chip. Para los adultos mayores, lo importante es que se lo pasen muy bien; la voluntad de divertirse y socializar es lo que realmente activa el cerebro. Lo vital es la capacidad pedagógica para fomentar el bienestar y combatir el aislamiento social.
CME: Durante nuestra conversación, pensaba también en otros sectores vulnerables. ¿En qué otros contextos sociales han comprobado usted que es efectivo el ajedrez?
Leontxo García: Sus beneficios son asombrosos. En casos leves de TDAH actúa como terapia complementaria para mejorar la concentración; en el trastorno del espectro autista (TEA) rompe la «barrera de hielo» de la comunicación. También es eficaz en la rehabilitación de drogodependencias y en las prisiones, donde ayuda a los internos a pensar en las consecuencias de sus actos antes de ejecutarlos.
Complemento científico: La visión del Dr. Gustavo Deco
El Dr. Gustavo Deco, creador de un innovador mapa global del cerebro, refuerza esta visión desde la cúspide de la neurociencia moderna. El indiscutible peso científico de Deco está respaldado por una trayectoria académica excepcional que incluye tres doctorados (en Física, Psicología y Ciencias de la Computación), lo que le permite analizar la mente humana desde una perspectiva multidisciplinaria única. Para Deco, la educación y el entrenamiento mental no son simples pasatiempos, sino prioridades críticas de salud pública.
- El «lubricante» del aprendizaje: Deco define las emociones positivas como el lubricante cerebral; los estados de bienestar aumentan la conectividad global. «Un cerebro feliz está en modo aprendizaje».
- Superioridad frente a la IA: A diferencia de la inteligencia artificial, que es un sistema de interpolación de datos pasados, el cerebro humano es un sistema de proyección de futuro. El ajedrez entrena precisamente esa capacidad de proyectar consecuencias, una habilidad que Deco ha estudiado a fondo a través de sus modelos computacionales de la dinámica cerebral.
El «plus» de valor: Nuevos hallazgos en la lucha contra la demencia (The Economist)
Como complemento fundamental a esta «inversión inteligente» en la mente que planteamos, la ciencia médica ha revelado recientemente datos que cambian por completo nuestra percepción sobre el deterioro cognitivo. Según informes de la revista The Economist (11-17 Julio 2026), la visión de que la demencia es una plaga inevitable que se triplicará para el año 2050 podría ser errónea.
- La prevención es posible en un 45% de los casos: Un estudio de la Comisión Lancet sobre Demencia indica que hasta el 45% de los casos en todo el mundo podrían retrasarse o prevenirse abordando factores de riesgo modificables. Entre estos destacan la dieta saludable, el ejercicio físico y, crucialmente, mantener el cerebro activo (como propone el ajedrez), además de tratar la pérdida de audición, la depresión y la hipertensión en la mediana edad.
- La vacuna: una «obviedad» para el cerebro: Uno de los descubrimientos más emocionantes y menos difundidos es el impacto de la vacuna contra el herpes zóster (culebrilla). Investigaciones en Gales, validadas en Australia y Canadá, demuestran que esta vacuna puede reducir el riesgo de desarrollar demencia en un 20% durante al menos siete años tras su administración. Existen dos teorías: que el virus del herpes (incluso latente) contribuye a la inflamación del sistema nervioso, o que la vacuna potencia el sistema inmunitario contra otros agentes que dañan el cerebro.
- El impacto de la demora: La aritmética de la demencia es clara: las tasas de incidencia se duplican aproximadamente cada cinco años después de los 70 años. Simplemente retrasar el inicio promedio de la demencia en cinco años reduciría el número total de casos en un 50%.
Conclusión
La ciencia nos dice hoy que tenemos el poder de elegir cómo envejecer. Ya sea a través del «gimnasio mental» del ajedrez para construir una reserva cognitiva robusta —tal como me lo argumentaba lúcidamente Leontxo en nuestra entrevista—, o mediante intervenciones médicas sencillas y económicas como la vacunación y el control de la salud física, la lucha contra el olvido está en nuestras manos. La próxima jugada, la más importante, corresponde a las autoridades de salud pública y a cada ciudadano decidido a proteger su lucidez.
Más allá de las cifras de la demencia y los mapas neuronales, la lucha por la salud mental es una cruzada por el alma de nuestra sociedad peruana. Cada tablero de ajedrez activo, cada vacuna administrada y cada hábito saludable son un escudo contra el olvido; una caricia de respeto hacia nuestros mayores para asegurar que su historia, su dignidad y su luz sigan iluminando el mañana.
✱ Carlos Maury Escalante es el representante de la Fundación Kaspárov Iberoamérica con más de 30 años de trayectoria reconocida por la Comisión de Educación de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE).
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