Por Raúl Castillo

Una nueva era ha llegado al mejor básquet del mundo. Consciente del castigo del tiempo a su cuerpo, el ‘Rey’ prepara su corona para un nuevo heredero, no sin antes dar pelea hasta el último partido. El primer aviso lo dio al inicio de la temporada regular de la NBA, al dar, con lujo de detalle, su rutina en un día de encuentro a los 41 años. En una clara muestra de que su mentalidad y sacrificio hacia el deporte le permiten jugar de 30 a 35 minutos del más alto nivel de básquet, con un promedio de 22.5 puntos, seis rebotes y siete asistencias, LeBron James hace todo lo posible por seguir en el juego y ganar un título más para Los Angeles Lakers, mas no continuar en el espectáculo y glamour que rodea a la disciplina. Ese rol ya es para otros.

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