McGregor se pronunció en Twitter luego del accidentado final de su combate ante Nurmagomedov en el T-Mobile Arena de las Vegas. (Foto: AFP)
McGregor se pronunció en Twitter luego del accidentado final de su combate ante Nurmagomedov en el T-Mobile Arena de las Vegas. (Foto: AFP)
Redacción DT

Incómodo con su derrota ante Khabib Nurmagomedov por el título de peso ligero de la UFC, Conor McGregor no ha tardado en reclamar una nueva oportunidad para defender su orgullo.

"Buen golpe, espero la revancha", destacó el peleador irlandés este domingo a través de su cuenta oficial en Twitter, dejando en suspenso un posible nuevo encuentro entre ambos combatientes, algo reclamado por los aficionados después del UFC 299.

Nurmagomedov, que dominó durante toda la pelea disputada en el T-Mobile Arena de las Vegas, mantuvo también su invicto de 27 peleas ganadas, algo que ningún peleador de la UFC había logrado.

Pero al final de la pelea se generó un batalla campal entre los componentes de los equipos de trabajo de ambos luchadores y tuvo que subir la policía al octágono después que un individuo no identificado también entró para golpear al McGregor que necesitó ser escoltado fuera del mismo por los agentes del orden y personal de seguridad, mientras era abucheado por los aficionados.

Antes que se diese el lamentable espectáculo final dentro y fuera del octágono, el luchador ruso cumplió lo que ya había adelantado, que iba a acabar con el mito de McGregor y a demostrar que era muy superior a él, como así lo demostró ante un lleno que se dio en las gradas del T-Mobile Arena, donde regresó la acción de la UFC.

Nurmagomedov, de 30 años, se sintió ofendido durante la sesión de pesaje del viernes cuando recibió una patada por parte de McGregor, además que había llegado tarde al evento, lo que hizo que el peleador ruso considerase como una falta de "respeto" y de "clase".

La pelea comenzó de manera dominante por parte de Nurmagomedov que ganó con facilidad los dos primeros asaltos, con un excelente trabajo de manos al conectarle un gran derechazo a McGregor que sintió los efectos y aunque se recuperó, de inmediato fue mandando a la lona por el campeón.

Al final pudo recuperarse y McGregor sobrevivió al primer asalto, pero en el segundo volvió a ser dominado y su única virtud fue el mantenerse en pie y tratar de seguir en la pelea.

Algo que hizo en el tercero, el mejor que tuvo el luchador irlandés, que se mantuvo en pie y aunque Nurmagomedov lo sorprendió con algunas manos derechas en el interior, McGregor hizo un buen trabajo al cuerpo que le permitió acercarse en las puntuaciones.

Pero en el cuarto, de nuevo Nurmagomedov dominó por completo a McGregor al golpearlo en el suelo e incluso consiguió una caída en el juego de pie, antes de bloquear el cuello para provocar la sumisión a los 3:03 minutos de acción del asalto.

Luego, por primera vez, en la UFC, sucedió el incidente bochornoso de las agresiones entre el personal de ambos luchadores y los organizadores, encabezados por el presidente de la máxima organización de las artes marciales mixtas, Dana White, decidieron que no hubiese entrega del cinturón de campeón.

El presentador declaró ganador al ruso después de que los luchadores hubiesen abandonado minutos antes el octágono y la policía de Las Vegas decidiese darles escolta a ambos para que pudiesen abandonar el recinto del T-Mobile Arena.

Mientras que ya se discutían las posibles multas que serán impuestas a los responsables que generaron el incidente antideportivo tras concluir la "histórica" pelea.

Se cree que la responsabilidad fue de ambos luchadores cuando al concluir la pelea, primero Nurmagomedov se fue hacia el rincón de McGregor, aparentemente para pegar a su entrenador, Dillon Danis.

La acción del luchador ruso, que nunca consumó ninguna agresión porque regresó a su esquina, fue lo que dio paso a la pelea multitudinaria que también será "histórica" como lo fue el combate.

Con información de EFE

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