Ronaldinho fue la gran revelación del Brasil campeón del Mundial Corea-Japón 2002. (Foto: Getty Images).
Ronaldinho fue la gran revelación del Brasil campeón del Mundial Corea-Japón 2002. (Foto: Getty Images).

Un jugador de fútbol profesional se salva de los trabajos con jornadas largas o de la rutina diaria, incluso se podría decir que se sacó la lotería porque le pagan por divertirse. Una sonrisa característica junto a un inmenso carisma atrae miradas, sumado al desenvolvimiento en el campo de juego con gambetas o jugadas de ensueño que suelen ser la combinación perfecta para conectar con un inestable aficionado que un día te ama, pero al otro te odia. Sin embargo, en ese vaivén sentimental, Ronaldinho unifica el pensamiento de los hinchas: es el futbolista de fantasía que siempre te regala alegrías en cada jugada. Por ello, es una pena saber que su cumpleaños 40 lo pasará recluido en una cárcel de Paraguay.

Ronaldinho es un claro ejemplo que la práctica del deporte rey trae consigo diversas excentricidades. El manejo de la fama en algunos casos fue descontrolado, pero son escasas las quejas sobre su actuación en algún encuentro. Mejor ejemplo que un Santiago Bernabéu aplaudiendo de pie al jugador del equipo rival no hay (aquella actuación de ‘Dinho’ en el triunfo 3-0 con el Barcelona en el 2005 no se olvidará jamás). El fútbol es parte de sus raíces, aunque su accionar en el último el tramo hizo que este se encargue de retirarlo.

¿Existen factores claves para el fanatismo hacia Ronaldinho? Quizá esta pregunta suene controversial para los hinchas de Gremio porque en el 2001 su salida del club brasileño no fue la más esperada, y en el 2011 cuando estuvo a punto de volver decidió irse al Flamengo. Pero a excepción de esta situación, siempre hubo buenos comentarios hacia él hasta su retiro en el 2018. Los hinchas siempre lo quisieron. Hasta Pelé se considera fanático de su juego: “Es imposible amar el fútbol y no admirar a Ronaldinho (…) Ronaldinho, trajiste una sonrisa en el rostro de todos“.

Diego Armando Maradona se colgó también del momento, y para acentuar su disputa con Pelé, dijo: “Gocé mucho con tu fútbol. Y como persona sos ‘O Rei’. Te quiero mucho”. Lionel Messi, excompañero de ‘Dinho’ en el Barza, también posteó en redes que nunca olvidaría esa sonrisa particular que daba alegría en los vestuarios.

Neymar no dudó en elogiarlo y recordó este momento con una foto de un encuentro entre Santos y Atlético Mineiro. El astro brasileño del PSG ve en él a un ídolo y ya ha jugado en los mismos clubes que él. Eso sí, no han tenido la misma repercusión.

El respeto se gana en el campo de juego, y aunque pícaro para conducir el balón, Ronaldinho no caía en la burla hacia el rival. El ambiente de fiesta no solo era dentro del campo de juego, sino también dentro de él. Su primera experiencia en Europa con el PSG lo colocó en el radar de grandes como el Real Madrid y el Manchester United, pero fue el Barcelona que se quedaba con el brasileño que tuvo una destacada participación en la consecución del título en el Mundial Corea–Japón 2002 con Brasil.

La hinchada ‘culè’ recuerda con júbilo su llegada porque coinicidió con un cambio dirigencial sumado a la llegada de Frank Rijkaard como entrenador. Llegar a España era una dura misión que la superó divirtiéndose. Encontró en un joven Messi un aliado para simplificar las cosas. Y le cedió la posta y el trono.

Lionel Messi y Ronaldinho compartieron vestuario en Barcelona hasta la temporada 2007/08. (Getty)
Lionel Messi y Ronaldinho compartieron vestuario en Barcelona hasta la temporada 2007/08. (Getty)

Acorde a su vida en lo extradeportivo, su nivel empezó a descender, aunque la magia permanecía. Los clásicos superados, la cantidad de trofeos individuales desde su intromisión en el fútbol fueron opacados por las constantes lesiones y con la llegada de Pep Guardiola. Ya no pudo encontrar un espacio en el equipo y fue una de las estrellas que finalmente abandonó la plantilla como Deco y después Samuel Eto’o. Su marcha al AC Milan de Italia fue un aporte más para la lista de enamorados de su fútbol.

La afinidad con su madre lo hizo volver a su tierra natal en el 2011, Flamengo y Atlético Mineiro lo vieron vestir sus colores e incluso con el último obtuvo la Copa Libertadores de América. Tres años después partiría al Querétaro de México, donde mostró síntomas de querer dejar el fútbol. Fluminense lo vio jugar de manera oficial por última vez, aunque con una opaca despedida siendo echado del club.

Así fue la presentación de Ronaldinho en el Fluminense
Así fue la presentación de Ronaldinho en el Fluminense

LOS CLUBES DE RONALDINHO

Gremio fue testigo de sus primeros pasos y en una ocasión lo vio anotar 23 goles en un solo encuentro de las divisiones menores. Su debut se dio en Copa Libertadores un 4 de marzo de 1998 cuando enfrentaba al Vasco da Gama. Esto lo llevó a disputar el Mundial Sub 20 de Nigeria en 1999. En el club brasileño marcó 58 en goles en 121 partidos. Sin embargo, su salida no fue la esperada al no contar con el permiso necesario. Partió a PSG en el 2001 y se llevó el repudio de una hinchada de Gremio que lo obligaba a transitar con resguardo policial por las calles de Porto Alegre.

En Francia, con el PSG se mantuvo dos temporadas que le valieron para participar en el Mundial Corea-Japón 2002. 25 goles en 77 partidos sedujeron a los equipos grandes de España, y fue el Barcelona el ganó en la puja por su fichaje. “Fue la elección correcta. A los brasileños siempre nos ha gustado el Barza, tenemos historia ahí. Además, fuera del terreno de juego mejor allí que en cualquier otro sitio de Europa. Extraño mucho Barcelona. Pasé cinco temporadas maravillosas, un equipo al que le gustan los delanteros y los jugadores con talento.”, declaró en su momento.

En el cuadro ‘culé’ fue parte de la obtención de dos ligas, dos Supercopas y una Champions League en el 2006. A nivel individual obtuvo el Balón de Oro de manera consecutiva en el 2004 y 2005. Cada equipo de La Liga lo respetaba en el campo de juego. En 5 temporadas, jugó 207 y marcó 94 goles. Fue en el Barcelona donde alcanzó su mayor pico en el deporte, pero en la temporada 2007-08 la ingratitud de las lesiones lo relegó al banco de suplentes y el golpe fulminante lo dio Guardiola al año siguiente cuando lo incluyó en la lista de los jugadores con los que no iba a contar.

El AC Milan lo recibió con las puertas abiertas, y en 3 temporadas disputadas pudo marcar 26 goles en los 95 partidos que jugó. El afán de volver casa y el apuro de pasar tiempo con su madre lo devolvieron a Brasil en el 2011 para arribar al Flamengo y en 2 años convirtió en 28 ocasiones con 72 partidos en cancha.

El Atlético Mineiro fue su nueva casa a partir del 2012 y con regalos de picardía, sumado a un buen juego, logró en el 2013 la Copa Libertadores. Así, Ronaldo de Assis Moreira (su nombre completo) se incluyó en la lista de jugadores que ganaron los dos certámenes más importantes en Europa y América. Se marchó en el 2014 dejando 27 goles en 85 juegos.

El Querétaro lo disfrutó en el tramo entre el 2014 y 2015. Los ‘Gallos’ fueron parte de una ola de grandes fichajes en el fútbol mexicano que incluía a estrellas de élite como el francés André-Pierre Gignac que firmó por el Tigres. Con el Querétaro convirtió 8 goles en 29 partidos. Su último encuentro oficial en canchas aztecas fue en setiembre del 2015. Y Fluminense fue el último club de su carrera. En el 2018 anunció su retiro de manera oficial.

ClubPaísAño
GremioBrasil1999-2000
PSGFrancia2000-2003
FC BarcelonaEspaña2003-2008
AC MilanItalia2008-2010
FlamengoBrasil2011-2012
Atlético MineiroBrasil2012-2014
QuerétaroMéxico2014-2015
FluminenseBrasil2015

EN EL SCRATCH

Ronaldinho formó parte de los menores en 1997 cuando disputó el Mundial de Egipto Sub 17. Dos años después defendió a la Sub 20 en la Copa Mundial de Nigeria. Sus buenas actuaciones y su gran habilidad con el balón lo catapultaron rápidamente a la selección mayor. El estreno llegó pronto. En el 1999 ya formaba parte del Scratch.

Integró al campeón de la Copa América en aquel año, y su accionar en el Gremio lo llevó al PSG y en paralelo fue una habitual convocado. El Mundial Corea–Japón 2002 lo coloca en el radar de los grandes clubes de Europa y un año después ficha por el Barcelona.

En la Copa América 2004, el técnico no lo consideró junto a otras figuras para darle un descanso después de una dura temporada. Sin embargo, mantuvo vigencia en la convocatoria y dos años después fue parte del Scratch en Alemania 2006, donde cayeron eliminados ante la Francia conducida por un estupendo Zinedine Zidane en cuartos de final.

Bajar su nivel lo borró del mapa en las convocatorias y no fue llamado para ir a Sudáfrica 2010. Posteriormente, tuvo en el 2013 su último partido con la ‘canarinha’ ante Chile en un amistoso que culminó 2-2. En total, marcó 53 goles en 103 partidos disputados con la selección absoluta de su país.

Hoy recluido en una cárcel de Paraguay por ingresar a ese país con un pasaporte falso -es investigado por su relación con la empresaria local Dalia López, a quien se le acusa de lavado de dinero-, la sonrisa más famosa del fútbol se va apagando. Pero su juego alegre en las canchas ya es indeleble en los corazones de los aficionados al fútbol.

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