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Ariana Rojas, hija del exfutbolista peruano Percy Rojas, se prepara para afrontar este domingo su undécima maratón durante la Maratón adidas Rímac Lima 42K 2026. La runner peruana conversó con El Comercio sobre su preparación, la disciplina que exige este deporte y el crecimiento del running en el país.
Ariana Rojas, hija del exfutbolista peruano Percy Rojas, se prepara para afrontar este domingo su undécima maratón durante la Maratón adidas Rímac Lima 42K 2026. La runner peruana conversó con El Comercio sobre su preparación, la disciplina que exige este deporte y el crecimiento del running en el país.
—Este domingo correrás tu maratón número 11. ¿Qué significado tiene para ti llegar a esta cifra? ¿Hay nervios?
Lo que te podría decir es que siempre hay nervios, siempre hay emoción, siempre hay algo de miedo. Por ejemplo, yo en la última maratón que corrí hace un año en Londres, estaba nerviosa porque estaba buscando un tiempo específico, estaba buscando bajar las tres horas y estaba lista para hacerlo. Mi entrenamiento, mi proceso me indicaba que sí lo podía hacer. Entonces habían como esos nervios de lograr el objetivo. En la primera maratón era más la emoción que predominaba y un poco de miedo a no saber a qué me estaba enfrentando. Siempre hay nervios, siempre hay emoción.
—¿Qué mantiene viva tu motivación después de tantas maratones?
Lo que mantiene viva mi motivación después de tantas maratones es que yo disfruto muchísimo el proceso. Creo que el proceso de llevar un entrenamiento, una vida activa persiguiendo un objetivo, a mí particularmente me hace disfrutarlo. Entonces eso es lo que me motiva y la carrera es como que la excusa o ese motivo que hace que yo me levante, que siga un plan de entrenamiento, que tenga la disciplina, que me cuide con las comidas, porque es una forma de vida que a mí me gusta.
—¿Sientes que hoy corres más con la cabeza que con las piernas?
Creo que una maratón no se puede correr solo con la cabeza. Hay un exceso en pensar que motivarnos o que mentalmente me convenzo que puedo y lo voy a hacer. No, las piernas te tienen que acompañar, tienes que entrenar, tienes que hacer fortalecimientos, tienes que hacerte tus descargas, tienes que alimentarte bien. Entonces, yo siento que tengo más control mental. Sí, sé más a qué me enfrento cuando estoy en una carrera, cómo siento el sufrimiento, cómo lo quiero abordar, cómo lo quiero enfrentar, cómo voy a pasar los momentos difíciles, cómo me voy a motivar en esos momentos en los que estoy extasiada y eufórica y eso, pero yo creo que siempre es una combinación de ambos y te diría que ninguno puede faltar, pero principalmente el tema de entrenar la parte física es fundamental.

—¿Cómo fue la preparación física y mental para esta carrera?
La preparación física y mental para esta carrera ha sido distinta a otras. Hace cuatro semanas participé en mi primer Ironman 73, hice mi primera triatlón y realmente eso hizo distinto el proceso físico, porque combiné otros deportes como bicicleta y natación. Creo que eso es algo que me favoreció mucho en términos de tener un mejor físico y también mentalmente, porque salí de mi zona de confort que era solo correr para aventurarme en hacer otras disciplinas. Eso, mentalmente, me ha fortalecido.
—¿Cuál fue el entrenamiento más duro o el momento más complicado del proceso?
Normalmente suele ser cuando los otros aspectos de nuestra vida por ahí tienen un estrés adicional, ya sea el trabajo o la vida familiar o emocional. Entonces, si en algún momento del proceso alguno de esos frentes no está tan bien, seguro hace que esa etapa del entrenamiento sea más complicada. Los aspectos que más cuido con mi experiencia, sin duda, es no lesionarme. Y eso lo hago siguiendo un plan de entrenamiento estructurado, acorde a mi nivel, acorde a las velocidades que yo puedo ir, hacer fortalecimiento, hacerme descargas musculares en el fisio, descansar, alimentarme bien. O sea, creo que los mayores cuidados son para no lesionarnos.
—¿Cómo manejas el descanso y la alimentación en la semana previa?
Priorizo el descanso, tratar de dormir. No pasa nada si me salto un entrenamiento en la última semana o si lo hago más tarde que mi horario regular, porque descansar es lo principal. Y la alimentación, los días previos es subir la ingesta de carbohidratos para llegar con la mayor energía a la carrera. El carbohidrato es nuestra principal fuente de energía para un evento de larga duración y distancia.
—De las 11 maratones, ¿cuál recuerdas más y por qué?
De hecho la que más recuerdo es la última, la de hace un año en Londres, porque hice mi récord personal y bajé las tres horas. Eso es un hito súper importante para un corredor y llegué preparada para el proceso. Entonces, lograr el objetivo fue muy gratificante.
—¿Cuál ha sido la lección más fuerte que te dejó correr largas distancias?
Es que es tan larga la carrera que pasamos por todo tipo de sentimientos. Desde sentir que podemos con todo, hasta sufrir y querer que termine, cuestionarnos porque estamos ahí. Eso se asemeja mucho a lo que pasamos en nuestra vida. Creo que eso es una lección que nos da el running.
—¿Qué aprendiste de ti misma gracias al running?
Soy muy disciplinada, enfocada, estratégica para correr y que me gustan los retos.
—¿Qué objetivo tienes para este domingo?
Es mejorar mi marca personal; es decir, volver a bajar las tres horas. Yo tengo 2 horas con 59 minutos y quiero lograr algo mejor que eso, que es bastante retador y buscar una nueva marca personal. En el camino veré cómo me va. Si no ocurre, disfruto la experiencia.
—¿Cómo imaginas ese momento de cruzar la meta?
Me lo imagino sufriendo, pero sonriendo, porque ya habrá terminado la carrera.













