Elizabeth Miñano

Esta debió haber sido la etapa más importante de su carrera deportiva. A estas alturas de mayo, Saida Meneses, la huancavelicana que posee el récord nacional de 5000 metros planos sub-23, debería haber tenido un panorama mucho más claro respecto a su sueño de llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, y podría estar preparándose para el que debió ser el inicio de la cita olímpica, el 22 de julio. Pero la crisis desatada por el coronavirus canceló sus planes y los del resto de alrededor del mundo.

Sin embargo, eso no ha hecho que abandone la idea de llegar a Tokio. En 2021 tendrá una nueva oportunidad, y no piensa desaprovecharla. Desde que se inició en el mundo del atletismo vivió y entrenó en Huancayo, aunque hoy ha regresado a su tierra natal: San Pedro de Coris (Huancavelica). Allí, junto a sus padres y sus once hermanos, espera que la situación mejore, mientras entrena.

En los 40 metros del patio de su casa (y en plena naturaleza) realiza dos horas de ejercicios con ligas y pesas. De vez en cuando practica con sus hermanos, quienes la ven como un ejemplo a seguir. Su hogar está alejado del pueblo y de las carreteras, por lo que no tiene contacto con otras personas. Eso le ha permitido despertarse muy temprano y entrenar, previo desayuno de ponche de habas, papa y queso.

Luego de ejercitarse, Saida ayuda a sus hermanos y a sus padres en el campo, donde cosechan papas y otros cultivos.

SU CONEXIÓN CON EL QUECHUA

Su tiempo en San Pedro de Coris le permite también perfeccionar el quechua, una lengua que habla desde que nació, aunque no con la maestría de sus padres. “Para no equivocarme, siempre les hago consultas, tanto sobre la forma de escribir como de hablar. Gracias a ellos estoy en constante aprendizaje”, reconoce.

A pesar de que hay días en los que le es imposible conectarse a internet, Saida se ha propuesto compartir con sus seguidores de Facebook sus conocimientos de la cultura andina, para combatir estigmas que todavía pesan sobre la lengua quechua. “A la mayoría de los jóvenes les da vergüenza hablar quechua o decir de qué parte son, yo misma lo he visto, pero creo que no deberíamos avergonzarnos. No tiene lógica”, expresa con seguridad.

“Yo siempre he valorado las cosas que son parte de mí, como mi cultura y mis raíces. Por ello, a donde vaya, siempre los tengo presentes”, Saida Meneses.


SU MAYOR SUEÑO: LOS JUEGOS OLÍMPICOS

Cuando la atleta se enteró de que los Juegos Olímpicos Tokio 2020 habían sido postergados, estuvo a punto de dejar los entrenamientos. ¿Para qué seguir?, pensó. Y encontró la respuesta en dar el ejemplo al resto. “Quiero que me vean y que sepan que ellos también pueden llegar a donde quieran. A pesar de los fracasos y los tropiezos, uno no debe abandonar sus sueños”, afirma.

Sus ganas de competir se mantienen firmes y sus metas siguen siendo grandes. Por eso, a pesar del difícil contexto que vivimos, despierta temprano cada día y encuentra la manera de mantenerse en forma. El sueño se ha aplazado por un año, pero no ha muerto. Y mientras tenga claros sus objetivos, despertará siempre con una renovada.