Por Marco Quilca León

El lujoso hotel sanisidrino Hyatt, el preferido por la Federación Peruana de Fútbol para las conferencias de prensa, fue el lugar elegido para unas votaciones que ya tenían un ganador antes de que los representantes de nuestro balompié se acercaran a las ánforas y marcaran por el único candidato en contienda: Agustín Lozano, el polémico dirigente que ayer, tras ser reelegido por segunda vez como presidente de la FPF (solo hubo tres votos en blanco, los demás fueron a favor), se convirtió en el cuarto mandamás de una federación sudamericana con más tiempo en el poder, siete años que se convertirán en doce en 2030, último año de su nuevo mandato. Solo está por detrás de Claudio ‘Chiqui’ Tapia de Argentina (ocho), Robert Harrison de Paraguay (nueve) y Ramón Jesurún de Colombia (diez).

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: