Por Marco Quilca León

“Y que yo era Enrique Borja, y que anotaba un gol… ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas!”, fue una de las (tantas) frases célebres del ‘Chavo del 8’, aquel niño de la vecindad interpretado por el genio Roberto Gómez Bolaños, ‘Chespirito’, cada vez que tenía un balón de fútbol mientras estaba con ‘Quico’ o ‘Don Ramón’. El ídolo de generaciones también tenía su ídolo y ese era el excelso ‘9’ de la selección mexicana que brilló en las décadas del 60 y 70.