Por José Antonio Bragayrac

Con la urgencia de arreglar el futuro inmediato de una selección vulnerada por los malos resultados y un cada vez más reducido universo de convocables, Mano Menezes entiende que su margen de error en la selección peruana es mínimo. El nuevo seleccionador inicia su proyecto con una tarea urgente: ampliar el mapa de convocables. Entre la observación del torneo local, la búsqueda de talentos en el exterior y la renovación generacional, la meta es reconstruir una identidad de juego con miras al 2030.

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