Por Jean Pierre Maraví Coppa

Nadie tenía su nombre en la agenda, aunque ahora lo grite en Twitter. Hace tres años, el volante Erick Gonzales tomó la decisión de dejar la reserva de la Universidad San Martín, a cargo del profesor, José Espinoza, en busca de mejores oportunidades: quería jugar, quería ganar dinero, quería hacerse un hombre. Primero fue Liga 2 donde defendió la camiseta de Deportivo Coopsol por el año 2018. Las condiciones las sabemos: tierra en donde debería haber césped, óxido en los caños por lo que tendría que salir agua. Su presentación en la Liga 1 (Fútbol de Primera División) lo hizo con la camiseta de Cusco FC, de la mano del profesor Carlos Ramacciotti. El tiempo le dio la razón de dejar esa comodidad para hacerse un camino, cuyo fruto, ahora, se ve reflejado en una convocatoria de la lista selectiva de Perú de cara a los amistosos ante Alemania y Marruecos, a realizarse dentro unas semanas.