Por Miguel Villegas

Durante 36 años, los peruanos dejamos de ocupar el oficio de hinchas para volvernos matemáticos, expertos en álgebra, ingenieros electrónicos que sabían los trucos de todas las calculadoras. Obstinados como somos, la labor salía del estadio y volvía a las casas, con la única fe ciega de que en algún momento ese expertise nos sirviera para propósitos más nobles.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: