"Olvidémonos de Claudio Pizarro", por Julio Vizcarra Torres. (Foto: AFP)
"Olvidémonos de Claudio Pizarro", por Julio Vizcarra Torres. (Foto: AFP)

¿Es pecado soñar en voz alta? Parece que en el Perú sí, sobre todo si el protagonista es alguien como . El delantero de 39 años, recientemente fichado por el Colonia de la Bundesliga, hace unos días expresó nuevamente su anhelo de ver a Perú en el Mundial de Rusia 2018 y ser convocado por el argentino Ricardo Gareca. Hoy, además, volvió a ser noticia por una carta que envió a los jugadores. De inmediato, las palabras del ex capitán generaron en las redes sociales una avalancha de críticas llenas de encono por parte de los hinchas. También hubo apoyo, pero en menor medida.

Que Claudio pueda decir desde algún rincón de Europa que está en condiciones de disputar el repechaje contra Nueva Zelanda, a pesar de su casi nula actividad en Alemania, así como su deseo de estar en la Copa del Mundo del próximo año, no le debería molestar a nadie. Incluso, ni siquiera se le debería dar la repercusión que ha tenido. ¿Cuánto podría influir que Pizarro afirme que quiere estar en Rusia? ¿Acaso no es lo más lógico? Por decirlo en los medios del Viejo Continente, ¿Gareca lo tomará en cuenta?

En realidad nada cambia. La selección todavía no está clasificada y, si consigue el cupo, faltan muchos meses para el Mundial. 

Las declaraciones de Pizarro no solo desencadenaron odios conocidos, sino que revelaron la seguridad que se tenía en el país de que el seleccionado de Oceanía es pan comido para el repechaje de noviembre. Incluso, algunos se animaron a dar su lista de 23 convocados para el certamen del próximo año. Parece que hacer tanto hígado por el ex delantero del Bayern Múnich alteró las ideas de más de uno.

Es verdad que el máximo goleador extranjero de la Bundesliga no estuvo a la altura en su largo paso por la Blanquirroja. La diferencia abismal en las estadísticas así lo confirma. Mientras que en la historia del campeonato alemán lleva 191 tantos, con la selección en cinco Eliminatorias (su primera fue para Corea-Japón 2002) solo registra seis anotaciones. Sus números son más pobres en la era Gareca: 9 partidos y solo un gol, el cual lo marcó en la Copa América de Chile 2015 ante Venezuela, sellando la clasificación a cuartos de final.
Más allá de todos estos números, que son irrefutables, es triste y lamentable leer o escuchar todo lo que se dice acerca de Claudio Pizarro, en especial con la ira con la que se hace. Si los números con la franja en el pecho son contundentes, también lo son los que registra hasta ahora en Europa, convirtiéndolo –quieran o no– en el futbolista peruano más exitoso de toda la historia. Y que sueñe con el Mundial no está mal. Está en todo su derecho, al igual que el ‘Loco’ Vargas o Carlos Zambrano, que participaron del proceso y que, por ahora, no están en los planes de nadie en la Videna.

Un párrafo final para el profesor Ricardo Gareca. Desde que llegó al Perú, el ‘Tigre’ demostró coherencia y credibilidad en cada una de sus decisiones a lo largo de todo el proceso, pasando por dos Copas América. Su capacidad para rearmar un grupo y hacerlo fuerte hasta esta etapa decisiva es indiscutible. Esa línea, seria y coherente en todo sentido, llevó a Perú a meterse en el repechaje ante los neozelandeses. Por ello, no subestimemos al argentino en este momento previo a una definición histórica. Él mejor que nadie sabe si Claudio Pizarro debe estar o no en la selección peruana. No tenemos por qué dudar.