Morata se emocionó al hablar del apoyo de su familia. (Foto: AFP)
Morata se emocionó al hablar del apoyo de su familia. (Foto: AFP)
Redacción EC

Un poco de empatía reclamó Álvaro Morata este jueves tras ser víctima de los peores insultos y burlas por su falta de gol con España en la Eurocopa. Lo más bajo fue ver como desearon la muerte a sus hijos en redes sociales, lamentó el atacante de la Juventus.

El delantero se mostró indignado y dolido por el maltrato dialogo con ‘El Partidazo’ de la cadena COPE, pero aclaró que está más motivado que nunca.

Quizá no he hecho mi trabajo como debería. Entiendo que se me critique porque no he metido gol, pero ojalá la gente se pusiera en el lugar de lo que es recibir amenazas, que te digan que se mueran tus hijos… cuando pasa alguna tragedia dirían este es buen chaval”, dijo Morata con incomodidad tras fallar un penal ante Eslovaquia y no convertirse en el máximo goleador español en la historia de las Eurocopas.

Cada vez que llego a la habitación, mi teléfono a otro sitio. Lo que me molesta es que se lo digan a mi mujer, que les digan a mis hijos. Les dicen de todo. No dormí nada estos días, por la adrenalina. Soy el más contento, pero me jode no hacer bien mi trabajo. Me pitaron antes de calentar, pero estoy contento de tirar el penal y haberlo fallado”, agregó en un crudo relato.

A pesar de todo no es momento para estar caído de ánimo, afirmó: “Estoy bien, quizá hace unos años hubiese estado jodido. He pasado un par de semanas aislado de todo. Estoy súper contento y súper motivado con los octavos”.

Estoy jugando en Eurocopa con mis amigos. La vida me sonríe, estoy esperando que me suelte carcajadas, lo digo siempre. No estoy mal, estoy motivadísimo”, aseguró.

Morata buscó de forma incesante el gol este miércoles ante Eslovaquia, pero no fue su día. Lo más cerca que estuvo fue con un latigazo desde la frontal en una acción que se fabricó solo pero que despejó Martin Dúbravka. Su lucha no tuvo el premio del gol, acelerado por momentos y recibiendo de nuevo el rechazo de una parte de la afición que le silbó tras el fallo del penal y en el momento de ser sustituido.