Por Jasson Curi Chang

En Puno el fútbol no solo se juega con los pies. Primero, y más importante, antes de tocar la pelota hay que aprender a respirar. Allí, a 3.822 metros sobre el nivel del mar, la pelota parece pesar un poco más, el aire escasea y cada carrera tiene un precio. Es justamente en ese territorio donde la selección peruana quiere construir una nueva casa.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: