Por Fernanda Huapaya

En las últimas horas, la selección peruana recibió una noticia que cayó como un baldazo de agua fría y que obligó a buscar una pronta solución: Gianluca Lapadula no superó sus molestias abdominales y no fue autorizado para viajar a disputar la fecha doble. Ante este agravante a nuestra carencia de gol, Fossati recurrió a Luis Ramos, el joven trujillano de 24 años forjado en Copa Perú y con gran actualidad en Cusco FC. Este jueves, en el cuarto día de entrenamiento de la ‘bicolor’, la ilusión del delantero se dejó entrever en cada ejercicio, abrazo y gesto con sus compañeros y el comando técnico desde el primer ‘apanado’ hasta el final del entrenamiento. De un día para otro, la esperanza de gol también recae en él y lo sabe.