Por Fernanda Huapaya

Poco antes de las 9 de la mañana, la puerta de la Videna ubicada en la avenida Canadá fue violentada para realizar el allanamiento correspondiente a la investigación preliminar en contra de Agustín Lozano y otros personajes involucrados a la Federación Peruana de Fútbol. Por la tarde, esa misma puerta recibía a los autos de los futbolistas de la selección peruana que iban llegando para sumar un nuevo entrenamiento de cara al partido ante Chile. Un duelo que, hasta el momento, todavía no tiene sede oficial. El desconcierto parecía rodear a la ‘bicolor’ y, como si un solo problema no bastara, Juan Carlos Oblitas ofreció una conferencia de prensa en la que develó las muy graves situaciones en las que se encuentra la selección no solo por la detención del Presidente de la FPF y la crisis que eso conlleva, sino por asuntos logísticos apremiantes que quedaron en el aire a pocos días de jugarse el partido más importante del año. ¿Cómo proteger a la selección en medio de tanto caos?

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