Por Fernanda Huapaya

Más allá del poco optimismo que se tiene con la selección peruana y su objetivo que clasificar al Mundial, siempre hay al menos una pizca de ilusión cuando se inicia un nuevo proceso y este es el de Óscar Ibáñez. Si bien se trata de un interinato, los aires en la Videna se sienten distintos y la tensión, a diferencia de meses anteriores, parece haberse disipado al menos un poco. El entrenador de la ‘bicolor’ viene reuniendo de a pocos a sus nuevos dirigidos y este miércoles ha tenido por primera vez a todos sus convocados del torneo local a disposición; entre ellos, a Kevin Quevedo, su principal carta revulsiva para esta fecha doble de Eliminatorias.