Paolo Guerrero tomó el en lugar de Edison Flores en el minuto 62 del partido entre la selección peruana y Dinamarca en el Mordovia Arena de Saranks. (Foto: Reuters)
Paolo Guerrero tomó el en lugar de Edison Flores en el minuto 62 del partido entre la selección peruana y Dinamarca en el Mordovia Arena de Saranks. (Foto: Reuters)

Cuando Netflix, Amazon Prime o Tondero Films tome la decisión de filmar la historia de y largo camino para jugar con la en el , la primera escena será en un cuarto de hotel en la remota ciudad de Saransk. El primer plano del rostro de abrirá la cámara hacia quienes lo acompañan. Sergio Santín sentado sobre la cama, Néstor Bonillo recostado sobre el sofá, Nolberto Solano cruzado de brazos bajo el umbral de la puerta. “Va Jefferson arriba. Paolo entra según sea el resultado”, pudo ser el diálogo que acompañe este momento.

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En el lustro de Ricardo Gareca al frente de la Blanquirroja, sus decisiones han sido tan cuestionadas como aplaudidas. Giró el timón hacia el cambio generacional y, aunque costó, tuvo réditos que catapultaron la clasificación a la Copa del Mundo. Sin embargo, pedía continuidad a los jugadores y convocaba a Renato Tapia con poco rodaje en el Feyennord. O se mostraba firme con la disciplina, y a la vez amagaba las preguntas sobre Christian Cueva y su comportamiento fuera de las canchas. De todos los cuestionamientos, hay uno que dos años después vale la pena aclarar: ¿por qué fue suplente Paolo Guerrero contra Dinamarca?

La respuesta es breve y preciso: ritmo, físico y fútbol. El detrás de escena, por otro lado, invita a la explicación. Más allá que la realidad rozó la ficción con el ‘Depredador’ liderando su defensa en las oficinas de la FIFA, primero, luego en el TAS, y finalmente en el Tribunal Suizo, la verdad es que Ricardo Gareca no temió imaginar la participación de la selección peruana en Rusia 2018 sin Paolo en el plantel.

Paolo Guerrero se reintegró a la selección peruana el 31 de mayo en Austria. (Foto:EFE)
Paolo Guerrero se reintegró a la selección peruana el 31 de mayo en Austria. (Foto:EFE)

No lo pensó a inicios de año cuando se sabía que la sanción de Paolo terminaba a principios de abril. Pero si utilizó los amistosos FIFA, en Estados Unidos, para probar dos fórmulas: Farfán de '9′ y Perú con dos delanteros. Ante Croacia, el 2-0 sembró tranquilidad. Y frente a Islandia, el 3-1, dejó conforme al comando técnico. Cuando el TAS alargó el castigo del delantero nacional y lo dejaba sin opciones de jugar en Rusia 2018, fue inevitable bosquejar un planteamiento con los recursos que tenían a la mano.

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Las soluciones no pasaban por buscar delanteros fuera de la lista que tenía en mente. Por ello, Claudio Pizarro u otro delantero no entró en los planes. Para mejor señal está este dato. Cuando Paolo Guerrero recibe el permiso para jugar el Mundial y se integra al plantel el 31 de mayo en Austria, el jugador que sale de la convocatoria mundialista es Sergio Peña, un volante. Arriba, Paolo llegaba a sumarse a los que Gareca ya tenía en la cabeza.

Los amistosos contra Arabia Saudita y Suecia confundieron a la hinchada peruana. Paolo salió como titular en ambos duelos, anotó un doblete contra los asiáticos y creó un espejimos para que los que están fuera de la interna de la selección peruana piensen que era obligación que juegue de titular contra Dinamarca en el debut de la Copa del Mundo. Gareca nos respondió que no.

La pizarra de Gareca

Dos años después, esta es la mirada sobre el tema de los periodistas que estuvieron en primera línea siguiendo a la Blanquirroja en Rusia.

“Perú venía jugando varios encuentros sin Guerrero. Llegamos con una racha de 15 partidos sin perder. En los último partidos el titular había sido Farfán. Jefferson jugaba exactamente de '9′ en el mismo esquema que en las Eliminatorias tuvo a Guerrero. Paolo se integró cerca al Mundial sin ritmo futbolístico, y lo hizo a un once titular que no lo tenía en planes. Si bien llegaba bien físicamente, la poca continuidad se nota en los entrenamientos. Así se entiende la titularidad de Farfán y la suplencia de Guerrero”, comenta Arturo León, enviado especial de El Comercio al Mundial Rusia 2018, sobre el caso.

Al final del primer tiempo contra Dinamarca, Paolo Guerrero consoló a Christian Cueva tras el penal fallado. (Foto: AFP)
Al final del primer tiempo contra Dinamarca, Paolo Guerrero consoló a Christian Cueva tras el penal fallado. (Foto: AFP)

“No había que ser adivino para ver que en los entrenamientos Gareca estaba siendo muy exigente con el tema físico. Había un plan con Néstor Bonillo para llegar a un pico de exigencia físico con el plantel. Con Paolo, a pesar de que entrenó por su cuenta, era difícil emparejarlo. Además, tenían reparos con él para evitar lesiones, y porque sabían que venía de una para larguísima. La semana previa al debut contra Dinamarca ese pico de exigencia fue máximo. Capaz que en ese tipo de trabajos se sobreentendió que Paolo no estaba al 100% y se prefirió dejarlo. No fue un tema táctico, ni personal muchos menos. Se priorizó la exigencia física. Basta ver los 30 primeros minutos contra Dinamarca para entender la decisión”, responde Pedro Canelo, quien cubrió en Rusia su segunda Copa del Mundo para El Comercio.

El Hotel Admiran de Saranks fue el último refugio de la bicolor antes del inicio del Mundial. Arribaron el jueves 14 de junio, y hubo un último entrenamiento que no cambió la suerte de Paolo Guerrero.

Miguel Rocca, periodista de este Diario, y quien vio el partido contra Dinamarca desde la esquina de las tribunas occidente y sur del Mordovia arena recuerda así el momento cuando al fin se supo que Paolo Guerrero no sería titular. “Fue raro y sorpresivo, pero comprensible por el hecho de que Paolo no venía bien físicamente. Perú hizo amistosos sin él y jugó bien. Lo que luego se vio en el partido es que a Perú le hubiese acomodado arrancar con Guerrero de '9′ e incluso podría haber sido él quién patease el penal al final del primer tiempo”, rememora.

A las 11 de la mañana de Lima, el sábado 16 de junio del 2018, la selección peruana terminó con una espera de 36 largos años. Los noventa minutos, el penal de Cueva, el taco de Paolo Guerrero y las lágrimas por la derrota son, ahora, una postal que entrelaza las alegrías y las penas. Quizás lo más sanador hubiese sido cerrar el debate cuando Gareca se sentó en la conferencia de prensa y de forma escueta respondió por la suplencia del capitán. “Lo mejor era arrancar de esa manera teniendo en cuenta que fue el último en integrarse a la selección”. Listo, toca seguir adelante.

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